La entrada en vigor en 2026 de la obligatoriedad de la baliza V-16 conectada ha provocado que muchos conductores hayan actualizado con rapidez su equipamiento de emergencia. El nuevo dispositivo luminoso ha sustituido definitivamente a los triángulos, consolidándose como el sistema reglamentario para señalizar una avería en carretera.

Sin embargo, mientras la atención se ha centrado en la señalización, otro requisito técnico continúa generando sanciones. La Dirección General de Tráfico está multando a conductores que no disponen de rueda de repuesto ni de un kit antipinchazos homologado, pese a que esta obligación sigue plenamente vigente y es independiente de la baliza.

La rueda de repuesto sigue siendo obligatoria

La normativa española establece que todo turismo debe contar con una solución que permita afrontar un pinchazo o una pérdida de presión. Puede tratarse de una rueda de repuesto convencional, una rueda de uso temporal o un sistema de reparación mediante kit antipinchazos homologado.

Baliza V16
Baliza V16

No es ningún secreto que muchos vehículos modernos han eliminado la rueda tradicional para reducir peso y emisiones, optando por soluciones alternativas. Siempre que el sistema incorporado cumpla con los requisitos técnicos y esté en buen estado, la exigencia legal queda cubierta.

El problema surge cuando el vehículo no dispone de ningún sistema o cuando el kit antipinchazos está incompleto, caducado o inutilizable. En estos casos, los agentes pueden imponer una sanción que ronda los 200 euros al considerarse que el vehículo no reúne las condiciones técnicas mínimas para circular.

En este sentido, numerosos conductores se han apresurado a adquirir la baliza V-16 por su obligatoriedad, pero siguen sin portar rueda de repuesto ni kit de reparación. Esa falta de equipamiento es la que está originando las multas, no la señalización de emergencia.

Equipamiento técnico descuidado tras el cambio normativo

La coincidencia temporal entre la implantación definitiva de la baliza y la revisión del equipamiento obligatorio ha generado cierta relajación en otros aspectos. Lo destacable en este caso es que la obligación de contar con un sistema para reparar o sustituir un neumático nunca ha desaparecido del marco regulatorio.

Por otro lado, la ausencia de rueda o kit no solo implica una infracción administrativa, sino también un riesgo operativo. Ante un pinchazo, el conductor puede quedar inmovilizado sin posibilidad de reanudar la marcha, generando situaciones de peligro adicionales en vías rápidas.

Cabe destacar que la responsabilidad recae directamente sobre el titular y el conductor del vehículo, que deben verificar periódicamente que el sistema antipinchazos esté completo y en condiciones de uso. En el caso de los kits de reparación, es fundamental comprobar la fecha de caducidad del sellante y la operatividad del compresor.

Las sanciones que se están imponiendo en 2026 evidencian que la actualización parcial del equipamiento no es suficiente. Disponer de la baliza V-16 es obligatorio, pero mantener en regla la rueda de repuesto o el kit antipinchazos sigue siendo una condición indispensable para circular conforme a la normativa vigente.