La DGT ha confirmado que, aunque los agentes no realizarán controles específicos para pedir la baliza V16 a pie de carretera, ya están notificando las primeras sanciones. No llevar este dispositivo luminoso en el maletero puede costar ahora mucho más caro de lo que marca una simple falta leve, convirtiéndose en un problema de seguridad y de bolsillo para miles de usuarios.
El Ministerio del Interior ha sido tajante. La multa no se impone por el hecho de no enseñar la baliza en un control rutinario, sino por no señalizar correctamente una emergencia. Si tu vehículo se detiene en la vía y no dispones de la baliza V16 para colocarla en el techo, los agentes pueden tramitar una sanción por infracción grave.
Multas de 200 euros por una señalización deficiente
No se trata de una multa de 80 euros, sino de una infracción grave de 200 euros. La normativa actual considera que, ante una inmovilización del vehículo, la falta de la baliza V16 supone un riesgo añadido para el resto de los usuarios de la vía. Además, la DGT advierte que no basta con llevarla, ya que si se coloca de forma incorrecta o en un lugar donde no sea visible, el conductor se expone a la misma penalización económica por no garantizar la seguridad.

El objetivo de esta medida es reducir los atropellos en carretera, una de las principales causas de mortalidad en vías interurbanas. Al permitir que el conductor señalice el incidente sin tener que bajar del coche para colocar los triángulos a 50 metros. Sin embargo, la obligatoriedad de llevar este elemento es ahora una realidad que los agentes de Tráfico están vigilando en cada intervención de auxilio en carretera.
¿Cuándo es obligatorio encender la V16?
La recomendación de Tráfico es que ante cualquier parada inesperada en el arcén o la calzada, la baliza debe activarse de inmediato. Su luz naranja de alta intensidad es visible a más de un kilómetro de distancia, alertando al resto de conductores mucho antes de que lleguen a la posición del vehículo averiado.
Así pues, la baliza V16 ha pasado de ser una recomendación a un elemento de vigilancia activa por parte de la Guardia Civil y policías locales. Los 200 euros de multa son el recordatorio de que la seguridad vial ha evolucionado hacia la tecnología sin cables.