Pocas cosas generan más confusión al volante que encontrarse con una señal poco conocida y no tener claro qué indica exactamente. Es una situación más habitual de lo que parece, especialmente en accesos a grandes ciudades, donde la señalización ha evolucionado en los últimos años. Sin embargo, desconocer una señal no evita la sanción. Y en este caso, puede salir caro.
Porque hay una en concreto que muchos conductores aún no identifican correctamente y que saltarla no es algo nada agradable.
La señal del carril VAO que muchos no reconocen
Se trata de la señal azul con un rombo blanco en su interior. De este modo, esta señal indica la presencia de un carril VAO, reservado para coches con varios ocupantes o, en algunos casos, para vehículos autorizados. También puede aparecer en formato blanco y negro o incluso pintada directamente sobre el asfalto.

El objetivo de estos carriles es mejorar la fluidez del tráfico y fomentar el uso compartido del vehículo, reduciendo la congestión en accesos urbanos. El problema es que muchos conductores no tienen claro cuándo pueden utilizarlo.
La sanción: multa y pérdida de puntos
A partir de ahí, el riesgo es evidente. Circular por un carril VAO sin cumplir los requisitos puede suponer una sanción económica de hasta 200 euros. Pero lo más importante no es solo la multa. Así pues, la infracción también puede implicar la retirada de 4 puntos del carnet de conducir. Este tipo de sanción se aplica incluso si el conductor desconocía el significado de la señal. Además, los controles en estos carriles son cada vez más frecuentes, especialmente en grandes ciudades. De este modo, lo que parece un simple despiste puede tener consecuencias importantes.
En el fondo, la normativa es clara, ya que todas las señales deben conocerse y respetarse. Porque en conducción, el desconocimiento no exime de responsabilidad. Y en este caso, identificar correctamente ese rombo blanco puede evitar una sanción que va más allá del bolsillo.