Hace tiempo que el coche eléctico ha dejado de ser ese lujo sostenible que solo unos pocos se podían llegar a permitir. En ese primer contexto apareció el Dacia Spring y cambió el mercado con una propuesta clara al ofrecer lo justo a un precio razonable. Ahora, en 2026, la marca repite fórmula con una actualización que refuerza su posición frente a la creciente competencia, especialmente la llegada de modelos chinos tan o más baratos como él.
Y es que, aunque el mercado ha evolucionado mucho, Dacia mantiene intacta su filosofía de ofrecer simplicidad, funcionalidad y precio ajustado. Lo que muchos buscan en un coche del día a día.
Un eléctrico sencillo que sigue teniendo sentido
El nuevo Spring no pretende competir en tecnología ni en prestaciones con los modelos más avanzados. Su apuesta es otra. Ofrece una autonomía de unos 225 kilómetros, suficiente para un uso urbano diario, y mejora en aspectos clave como la carga.

Además, ahora puede recuperar del 10% al 80% en menos de 30 minutos en su versión más equipada, lo que lo hace mucho más práctico en el día a día. Además, incorpora carga bidireccional, permitiendo alimentar dispositivos externos con hasta 3,3 kW. En cuanto al espacio, también da un paso adelante con un maletero de 308 litros, una cifra destacable dentro de su segmento.
El precio, su gran ventaja frente a la competencia
En un mercado cada vez más competitivo, el precio sigue siendo el gran argumento del Spring. Parte de poco más de 16.000 euros en su versión básica, una cifra que lo sitúa como uno de los eléctricos más accesibles de Europa. La realidad es que, frente a muchos modelos chinos que ofrecen más tecnología pero también mayor complejidad, Dacia apuesta por una solución directa. Un coche pensado para moverse por ciudad sin complicaciones.
Además, el coste de uso es especialmente bajo. Se estima un gasto de apenas 1,7 euros cada 100 kilómetros, lo que supone un ahorro significativo frente a modelos de gasolina. De este modo, el Spring no busca ser el mejor en todo, sino el más coherente en su propuesta. Así pues, en plena revolución eléctrica, Dacia mantiene su identidad. Un coche sencillo, accesible y funcional que sigue teniendo sentido para quienes buscan una movilidad urbana sin gastar de más.