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Julio arranca con cambios importantes para quienes utilizan el coche a diario. Aunque desaparece la rebaja del IVA aplicada a los carburantes durante los últimos meses, el Gobierno ha confirmado un nuevo sistema de ayudas que suavizará el impacto en el bolsillo. La medida no mantiene el impuesto reducido, pero introduce una bonificación directa sobre el combustible que se aplicará de forma escalonada durante todo el verano.

Desde el 1 de julio, la gasolina y el diésel cuentan con un descuento equivalente a 15 céntimos por litro. La ayuda permanecerá vigente durante todo el mes. Después comenzará una retirada gradual. En agosto la rebaja será de 10 céntimos por litro, mientras que en septiembre descenderá hasta 5 céntimos. Si no hay cambios, el plan desaparecerá por completo a partir de octubre.

Gasolinera

Se recupera el IVA normal en los precios de los carburantes, pero llegan nuevos descuentos

La principal novedad es que el apoyo deja de llegar a través del IVA, que vuelve al 21%, y pasa a concentrarse en el Impuesto sobre Hidrocarburos. El Ejecutivo considera que esta fórmula permite retirar las ayudas de forma progresiva, evitando un incremento brusco en el precio que pagan los conductores cada vez que repostan.

Sin estas nuevas medidas, distintas organizaciones del sector advertían de que llenar el depósito habría resultado mucho más caro desde comienzos de julio. Con la bonificación aprobada, la subida prevista será más moderada, aunque el precio final seguirá siendo superior al registrado durante los meses en los que estuvieron vigentes tanto el IVA reducido como la rebaja del impuesto especial sobre los carburantes.

Gasolinera europa press

Si la situación vuelve a complicarse, podría recuperarse el IVA reducido

El Gobierno insiste en que la retirada de las ayudas responde a la normalización del mercado energético tras la fuerte tensión vivida durante la primavera. Aun así, mantiene un mecanismo de protección para reaccionar rápidamente si el petróleo vuelve a dispararse por un empeoramiento de la situación internacional.

Ese mecanismo consiste en una cláusula automática de reactivación. Si la inflación de los carburantes vuelve a superar determinados niveles y los precios se disparan otra vez, el descuento podrá recuperarse hasta alcanzar nuevamente el equivalente a 20 céntimos por litro, evitando que los consumidores soporten todo el incremento del coste del combustible.