La Dirección General de Tráfico ha introducido cambios relevantes en la frecuencia de la Inspección Técnica de Vehículos, afectando especialmente a un tipo de vehículos cada vez más popular como lo son las autocaravanas y los furgones vivienda, conocidos como camperizados.

Y es que la normativa ahora distingue claramente entre dos categorías: los vehículos tipo M y los tipo N. Esta diferencia es clave, ya que determina cada cuanto tiempo deben pasar la inspección, y en algunos casos supone un aumento significativo de controles.

Autocaravanas: plazos más flexibles

En el caso de las autocaravanas, la normativa mantiene un esquema relativamente similar al de los turismos, con cierta flexibilidad en los primeros años.

viajar en autocaravana
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Estos vehículos están exentos de pasar la ITV durante los primeros cuatro años desde su matriculación. Entre los cuatro y los diez años, deben someterse a la inspección cada dos años. A partir del décimo año, la revisión pasa a ser anual. La realidad es que este calendario no supone grandes cambios respecto a lo que ya conocían muchos conductores, aunque sí clarifica su encaje dentro de la normativa general.

Camperizados: más controles y revisiones más frecuentes

La principal novedad llega con los furgones vivienda o camperizados. En este caso, la DGT establece un régimen mucho más estricto. Estos vehículos deben pasar la ITV cada año hasta cumplir diez años de antigüedad. Pero lo más llamativo llega después, ya que a partir del undécimo año, la inspección pasa a ser obligatoria cada seis meses.

Esto supone un aumento considerable en la frecuencia de revisiones, lo que implica más controles técnicos y también un mayor coste para los propietarios. La explicación está en la categoría del vehículo. Al estar considerados como vehículos tipo N, se les aplica una normativa más exigente, similar a la de vehículos destinados a transporte.

Muchos propietarios desconocen esta diferencia normativa y pueden verse sorprendidos por la obligación de pasar la ITV con mayor frecuencia. De este modo, es fundamental revisar la categoría del vehículo en la documentación para saber exactamente qué plazos se aplican. Así pues, la DGT refuerza el control sobre este tipo de vehículos con el objetivo de mejorar la seguridad en carretera. Pero al mismo tiempo, introduce una diferencia clara que obliga a muchos conductores a pasar por la ITV más veces de lo que esperaban.