Citroën prepara uno de los regresos más esperados del mundo del motor. El legendario Citroën 2CV, uno de los modelos más icónicos de la historia del automóvil, volverá en 2026 convertido en un coche eléctrico. Y lo hará con una misión clara, buscando recuperar su esencia en plena era de la electrificación.
El anuncio no es casual. En un momento en el que el coche eléctrico busca democratizarse, Citroën mira al pasado para inspirar el futuro. Y pocos modelos representan mejor esa idea que el 2CV.
Un icono que marcó una época
El Citroën 2CV nació en 1948 con una filosofía revolucionaria que buscaba ofrecer un coche accesible, sencillo y práctico para todos. No buscaba lujo ni prestaciones, sino utilidad. Y eso fue precisamente lo que lo convirtió en un éxito global.

Durante más de cuatro décadas en el mercado, hasta 1990, se vendieron más de 5 millones de unidades. Su diseño inconfundible, su mecánica simple y su capacidad para adaptarse a todo tipo de usuarios lo hicieron único. El 2CV no era solo un coche, era una forma de entender la movilidad. Una idea que hoy vuelve a tener sentido en un contexto donde el precio y la eficiencia son clave.
Un regreso adaptado a la era eléctrica
El nuevo 2CV será presentado como prototipo en el Salón de París de 2026. Aunque todavía no se conocen todos los detalles, sí está claro que será eléctrico y que mantendrá una fuerte inspiración en el modelo original. La clave estará en el equilibrio. Citroën deberá combinar un diseño retro reconocible con tecnología actual, algo que otras marcas ya han intentado con distintos niveles de éxito.
Además, el reto no es solo estético. El nuevo 2CV tendrá que ser asequible, práctico y eficiente, manteniendo el espíritu del original en un mercado muy distinto. Así pues, Citroën no solo recupera un coche, sino una filosofía. El 2CV eléctrico apunta a convertirse en algo más que un modelo nostálgico: podría ser una de las claves para acercar la movilidad eléctrica a un público mucho más amplio.