Citröen recupera el coche que conducían nuestros abuelos y lo convierte en el rival del Renault 4

Hay coches que forman parte de la historia del automóvil. Modelos que incluso quienes nunca los condujeron son capaces de reconocer al instante. Uno de ellos es el Citroën 2CV. Durante décadas fue el coche de miles de familias europeas. También de muchos de nuestros abuelos. Y todavía se encuentran unidades en garajes de coleccionistas o circulando en algunas zonas rurales donde las normativas de anticontaminación no afectan. Ahora, la marca francesa quiere recuperar ese espíritu, pero adaptado a los nuevos tiempos. Y lo hará con un modelo eléctrico que aspira a convertirse en uno de los grandes protagonistas de 2028.

La propia Citroën ya ha confirmado oficialmente el regreso del 2CV. Poco a poco van apareciendo nuevos detalles. También las primeras recreaciones digitales de su aspecto. Todo apunta a que mantendrá algunos rasgos icónicos del modelo original. Entre ellos destacan el capó curvado y los característicos faros independientes. Sin embargo, no será una simple reinterpretación retro. La idea es crear un coche moderno, funcional y pensado para el día a día.

Citroën 2CV teaser
Citroën 2CV teaser

El regreso del Citroën 2CV está a punto de hacerse realidad

El nuevo Citroën 2CV eléctrico tendrá un tamaño contenido. Se espera una longitud de entre 3,50 y 3,70 metros. Eso lo situará claramente por debajo del actual Citroën C3. Su objetivo será competir en el segmento de los coches urbanos asequibles. Justo donde también quiere destacar el Renault 4 eléctrico, disponible actualmente en versión 100% eléctrica desde 27.954 euros.

La filosofía será muy parecida a la del modelo original. Mucha practicidad, costes contenidos y una mecánica sencilla. Citroën sabe que existe un importante grupo de clientes que no necesita grandes prestaciones ni baterías gigantescas. Lo que buscan es un coche cómodo para moverse por ciudad, fácil de utilizar y barato de mantener.

Lo que se sabe del futuro Citroën 2CV

A nivel técnico utilizará una nueva plataforma de Stellantis desarrollada específicamente para pequeños coches eléctricos. Uno de los aspectos más interesantes será el uso de baterías LFP, de fosfato de hierro y litio. Son más económicas que otras tecnologías actuales. También resultan muy adecuadas para vehículos urbanos. Gracias a ello, el precio final debería mantenerse en niveles competitivos.

Citroën 2CV
Citroën 2CV clásico

Aunque todavía no existen cifras definitivas, las previsiones apuntan a baterías de entre 25 y 35 kWh. Con ellas podría homologar autonomías de entre 200 y 300 kilómetros según el ciclo WLTP. Más que suficiente para la mayoría de desplazamientos diarios. La potencia rondaría entre 60 y 90 CV, cifras razonables para un coche pensado principalmente para la ciudad. Mientras que hay portales apuntan que su precio de acceso se situará por debajo de los 20.000 euros. Mucho más asequible que un Renault 4.

Además, el proyecto tiene una importante dimensión industrial. Stellantis planea fabricar el nuevo modelo en Italia y reforzar el suministro europeo de baterías gracias a futuras instalaciones en España. Todo ello forma parte de una estrategia destinada a competir con modelos asequibles procedentes de China.