Trump ya ha anunciado 37 veces que el acuerdo con Irán es inminente, pero todavía no llega: las claves

"Estamos muy cerca de un acuerdo". La frase podría parecer una declaración puntual, pero en boca de Donald Trump se ha convertido en una especie de mantra. Desde que el presidente de Estados Unidos anunció el pasado abril un alto el fuego con Irán y aseguró que ambas partes se encontraban a las puertas de un acuerdo definitivo, la promesa se ha repetido una y otra vez. Concretamente, al menos 37 veces.

Hace más de dos meses, Trump afirmaba que Washington y Teherán estaban "muy avanzados" en las negociaciones y que solo se necesitaban dos semanas para que el acuerdo quedara cerrado. "Es un honor tener este problema de larga duración tan cerca de una resolución", escribió en las redes sociales el 7 de abril. Aquella resolución, sin embargo, nunca llegó.

Trump no da ni un paso atrás

Lejos de matizar sus previsiones, el presidente estadounidense ha continuado insistiendo durante todo este tiempo que el pacto es inminente. Lo ha hecho en ruedas de prensa, entrevistas, actos públicos, mensajes en las redes sociales y conversaciones con periodistas. El patrón se repite casi siempre con las mismas expresiones: "estamos muy cerca", "el acuerdo llegará pronto", "Irán quiere pactar desesperadamente" o "ya lo tienen prácticamente aceptado todo".

La cronología es especialmente reveladora. A finales de marzo, cuando el conflicto todavía se encontraba en una fase inicial, Trump ya aseguraba que existían "casi todos los puntos de acuerdo". Poco después afirmaba que Irán quería firmar "desesperadamente". El 17 de abril incluso llegó a declarar que Teherán había "aceptado todo" lo que proponía Washington y que el pacto podría llegar "en uno o dos días". Los días, sin embargo, se convirtieron en semanas. Las semanas, en meses. Y el acuerdo continúa sin materializarse.

A pesar de ello, Trump no ha modificado el discurso. A finales de abril insistía en que Irán estaba "deseando llegar a un acuerdo". En mayo aseguraba que las negociaciones estaban "prácticamente cerradas" y que solo faltaban algunos detalles finales. Incluso justificó el aplazamiento de determinadas decisiones militares argumentando que los países de la región creían que el pacto era inminente.

Lo más significativo es que ni siquiera los reiterados fracasos de sus predicciones han alterado el relato. En una comparecencia pública, el propio Trump admitió que en otras ocasiones habían pensado que el acuerdo estaba cerca y finalmente no había prosperado. Acto seguido, sin embargo, añadió que esta vez era diferente. Tampoco lo fue.

¿Qué explican las declaraciones de Trump?

La insistencia del presidente ha abierto el debate sobre las razones que explican estas declaraciones. Algunos analistas consideran que Trump intenta transmitir una imagen de control sobre la situación y reforzar la idea de que su estrategia diplomática está dando frutos. Otros apuntan a la voluntad de tranquilizar a los mercados internacionales en medio de un escenario de inestabilidad en Oriente Medio. También hay quien interpreta sus palabras como un intento de presionar públicamente a Irán para que acepte las condiciones estadounidenses.

Sea cual sea la motivación, los hechos muestran una realidad menos optimista que la que describe la Casa Blanca. Las negociaciones continúan sin una resolución clara y las diferencias entre las partes siguen siendo importantes. Mientras tanto, Trump mantiene intacta su confianza. Esta misma semana ha vuelto a afirmar que el acuerdo está muy cerca y que Irán está dispuesto a conceder prácticamente todo lo que Washington reclama. Es la trigésimo séptima vez que lo dice. De momento, sin embargo, el acuerdo sigue siendo una promesa más que una realidad.