Antes incluso de regresar a la Casa Blanca, Donald Trump no ocultaba sus aspiraciones expansionistas sobre Groenlandia. La isla ártica, un territorio autónomo bajo soberanía danesa, es considerada por el líder de la Casa Blanca un enclave estratégico para la "seguridad" de Estados Unidos ante la influencia creciente de China y Rusia. Este sábado ha vuelto a insistir con una publicación en su red social, Truth Social, en la que aparece representado detrás de un paisaje groenlandés mientras saluda a sus habitantes. Pero Groenlandia no es el único objetivo que mantiene en el radar. Apenas unos minutos después, el republicano ha compartido una segunda imagen centrada en Venezuela, su otra gran obsesión expansionista desde la caída de Nicolás Maduro, representando el país latinoamericano como si fuera el 51.º estado de Estados Unidos.
Trump ya había provocado meses atrás una crisis diplomática sin precedentes con sus reiteradas aspiraciones sobre Groenlandia, hasta el punto de forzar a dirigentes políticos daneses y groenlandeses a desplazarse a Washington para abordar la cuestión. Lejos de apaciguarse, la polémica sigue bien viva. Este mismo miércoles, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, volvió a rechazar cualquier posibilidad de negociar la soberanía de la isla y reclamó a Trump que respete "la integridad territorial, el derecho internacional y nuestro derecho a la autodeterminación". En un mensaje publicado en Facebook, Nielsen insistió en que "lamentablemente, lo tenemos que repetir nuevamente: Groenlandia no está en venta".
Pero Trump hace como quien oye llover. Dos días después de las palabras de Nielsen, el viernes, el presidente estadounidense llegó a pronosticar que la isla ártica estará bajo control de Estados Unidos antes de que acabe su mandato, en enero de 2029. En una entrevista telefónica en el programa Real America’s Voice, el presentador Steve Gruber le recordó una predicción que había hecho meses atrás: "Dije que antes de que dejaras el cargo, Groenlandia estaría bajo nuestro control operativo". Trump no solo no la desmintió, sino que la avaló. "Tendrás razón", respondió, antes de añadir: "Groenlandia es importante desde nuestro punto de vista, no desde el suyo. Haces bien en hacer esta apuesta".
Venezuela, 51.º estado
Venezuela tampoco es una idea nueva en el imaginario expansionista de Trump. Desde que el pasado 3 de enero fuerzas militares estadounidenses capturaron a Maduro y lo trasladaron a Nueva York, donde continúa a la espera de ser juzgado por presuntos delitos de narcoterrorismo, el presidente de Estados Unidos ha alimentado reiteradamente la opción de incorporar el país caribeño al territorio estadounidense. El 12 de mayo, en una entrevista en la cadena Fox, aseguró que estaba "considerando seriamente" esta posibilidad y, al día siguiente, publicó en Truth Social un mapa de Venezuela teñido con la bandera de las barras y las estrellas, el mismo que ha compartido este sábado. Más allá del caso venezolano, Trump también ha reiterado en varias ocasiones su deseo de convertir Canadá en el 51.º estado de Estados Unidos.
