La derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio mandato de los Estados Unidos ya tiene consecuencias directas en la Casa Blanca. Donald Trump ha anunciado este viernes la sustitución de Susie Wiles como jefa de gabinete presidencial por Stephen Miller, hasta ahora número dos del equipo y una de las figuras más representativas del ala más dura del trumpismo. El relevo, comunicado a través de Truth Social, llega solo tres días después de que los demócratas consiguieran arrebatar a los republicanos el control de las dos cámaras del Congreso. Miller asumirá las nuevas responsabilidades el lunes. A pesar de apartarla de la dirección del gabinete, Trump ha querido reconocer públicamente su trabajo y ha evitado vincular explícitamente el cambio con los resultados electorales. "Quiero agradecerle su servicio como jefa de gabinete. Ha hecho un gran trabajo", ha escrito el mandatario estadounidense.
Considerado uno de los asesores más influyentes y leales del presidente estadounidense, Miller ha tenido un papel central en el diseño de las políticas migratorias de la Casa Blanca, especialmente en el endurecimiento de los controles fronterizos y las deportaciones, con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como brazo ejecutor. Su promoción al cargo de jefe de gabinete consolida el peso de un dirigente que hace años que forma parte del círculo de confianza de Trump y que ya acumulaba amplias responsabilidades dentro del ejecutivo. Sustituirá a Wiles, que ocupaba el cargo desde el regreso del republicano a la presidencia, después de haber dirigido la campaña que lo llevó de nuevo a la Casa Blanca en 2024.
Wiles ha reaccionado a su destitución con un mensaje de agradecimiento a Trump. Poco después del anuncio, la estratega republicana ha publicado un comunicado en las redes sociales en el que ha reivindicado su etapa en la Casa Blanca y los resultados de la administración. "Servir al presidente Trump en la Casa Blanca ha sido el honor de toda una vida", ha afirmado Wiles, que se ha mostrado "muy orgullosa" de haber contribuido a las políticas del gobierno, entre las que ha destacado "la seguridad fronteriza, la reducción de impuestos, el fortalecimiento de la economía" y la prioridad de los intereses estadounidenses. A pesar de dejar el cargo, ha asegurado que mantendrá intacta su fidelidad a Trump y ha remarcado que su compromiso "con el presidente y la misión nunca cambiará".
Today is my last day as White House Chief of Staff. Serving President Trump in the White House has been the honor of a lifetime. I’m so proud to have been a part of what we’ve accomplished together from securing our border and cutting taxes to strengthening our economy and putting America First. More than anything, I’m grateful for the extraordinary people I’ve had the privilege of working alongside. While my role may be changing, my commitment to the President and the mission never will.
— Susie Wiles (@SusieWiles47) November 6, 2026
