Susan Sarandon podría haberse limitado a ser una de las grandes actrices de Hollywood. Nunca lo ha querido hacer. A sus 79 años y con un Oscar en casa, la protagonista de Thelma & Louise sigue ocupando calles, participando en protestas y asumiendo las consecuencias de defender públicamente causas políticas que, en más de una ocasión, la han enfrentado incluso con una parte del Hollywood progresista y que le han costado más de un contrato de trabajo. Este jueves lo ha vuelto a demostrar en Nueva York, donde la policía la detuvo durante una protesta contra la presencia del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sarandon fue una de las más de cien personas arrestadas, según los organizadores, después de que cientos de manifestantes participaran en una sentada cerca de la sede de la ONU para reclamar que Estados Unidos deje de enviar armamento a Israel. Las imágenes muestran a la actriz esposada y conducida por los agentes del NYPD. La policía explicó que los participantes bloqueaban una intersección y que, después de varios avisos para que abandonaran la calzada, detuvieron a quienes no lo hicieron. Una escena que, más que una excepción en su carrera, resume una parte esencial de su vida pública: para Sarandon, la fama nunca ha sido solo una consecuencia del cine, sino también una plataforma desde donde intervenir en política.
Así detuvieron a la actriz Susan Sarandon en una protesta en Nueva York, Estados Unidos, en contra de la presencia de Israel en la Asamblea General de la ONU. pic.twitter.com/GdgKdBXvhU
— Corta (@somoscorta) September 24, 2026
Hannah Einbinder, Chelsea Manning y decenas de detenidos
La protesta de este jueves fue convocada por Jewish Voice for Peace, una organización judía antisionista norteamericana. Según la entidad, unas 400 personas participaron en la acción y 104 fueron arrestadas. Entre ellas también había otra actriz, Hannah Einbinder, conocida por la serie Hacks; la exanalista militar Chelsea Manning; la escritora Glennon Doyle, y la candidata demócrata al Congreso, Darializa Avila Chevalier. En la concentración también participaron, sin ser detenidos, nombres como Cynthia Nixon, Elliot Page o las integrantes de Boygenius Lucy Dacus y Julien Baker. La acción coincidía con la intervención de Netanyahu ante la Asamblea General. En el interior de la sede de la ONU, decenas de delegados abandonaron la sala cuando el primer ministro israelí comenzó su discurso. Afuera, Susan Sarandon volvía a ser conducida por la policía.
Así detuvieron a la actriz Susan Sarandon en una protesta en Nueva York, Estados Unidos, en contra de la presencia de Israel en la Asamblea General de la ONU. pic.twitter.com/GdgKdBXvhU
— Corta (@somoscorta) September 24, 2026
Mucho más que una actriz comprometida
Pero en el caso de Sarandon, la fotografía dentro de un cordón policial no constituye precisamente una novedad. Calificar a Susan Sarandon simplemente de actriz comprometida se queda corto. La política forma parte de su biografía pública casi tanto como el cine. Ha defendido los derechos civiles, se ha opuesto a diversas guerras, ha denunciado la pena de muerte, ha participado en movimientos contra el fracking, ha apoyado a Occupy Wall Street y ha hecho campaña por causas relacionadas con la inmigración, la pobreza o los derechos de los niños. Desde 1999 ejerció también como embajadora de buena voluntad de UNICEF, participando en campañas y misiones sobre educación, salud y protección infantil. Una de sus primeras grandes polémicas políticas llegó, precisamente, sobre el escenario más sagrado de Hollywood. En 1993, Sarandon y su entonces pareja, el actor Tim Robbins, aprovecharon la ceremonia de los Oscar para denunciar la situación de un grupo de refugiados haitianos, algunos seropositivos, retenidos en la base estadounidense de Guantánamo. La protesta indignó a los responsables de la gala, que anunciaron que no volverían a invitarlos como presentadores. Era toda una declaración de principios: Sarandon estaba dispuesta a utilizar su fama como un altavoz político, aunque Hollywood le hiciera pagar un precio.
susan sarandon full of emotion After speaking out about being fired by her agency for standing with Palestine pic.twitter.com/muPwWb6Kpa
— LPC (@landpalestine) September 10, 2026
De Irak a Occupy Wall Street
Aquella actitud se ha repetido desde entonces. La actriz se opuso abiertamente a la invasión de Irak de 2003, apoyó posteriormente al movimiento Occupy Wall Street y se ha implicado en campañas contra la pena de muerte y en causas medioambientales. Su militancia, además, no siempre ha encajado cómodamente con el Partido Demócrata. Durante las primarias presidenciales de 2016 se convirtió en una de las defensoras más visibles de Bernie Sanders. Cuando Sanders perdió ante Hillary Clinton, Sarandon se negó a seguir disciplinadamente al candidato demócrata y acabó votando a la candidata del Partido Verde, Jill Stein, una decisión que le comportó fuertes críticas entre sectores progresistas que consideraban prioritario impedir la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Y eso no le impidió, una vez Trump llegó al poder, salir también a la calle contra sus políticas.
Ya había sido detenida contra Trump
En 2018, Sarandon volvió a acabar detenida. Esta vez fue en Washington, junto con más de 500 mujeres que protestaban contra la política de separación de familias migrantes impulsada por la administración Trump en la frontera con México. La protesta ocupó un edificio de oficinas del Senado y Sarandon fue arrestada por manifestación ilegal antes de ser puesta en libertad. La fotografía de este jueves en Nueva York tiene, por tanto, un precedente casi idéntico: Sarandon esposada después de negarse a abandonar una protesta política.
Palestina, la causa que le ha costado trabajo
En los últimos años, sin embargo, es la defensa de la causa palestina la que ha marcado especialmente su activismo. Después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y del inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, Sarandon empezó a participar de manera habitual en protestas propalestinas en Estados Unidos. Su posición acabó teniendo consecuencias profesionales. En noviembre de 2023, la poderosa agencia de representación United Talent Agency (UTA) dejó de representarla después de unas declaraciones que había hecho durante una manifestación propalestina y que generaron una fuerte polémica. La misma actriz ha explicado este septiembre de 2026 que su posicionamiento sobre Palestina continúa dificultándole conseguir determinados papeles, sobre todo en producciones de los grandes estudios. Pero Sarandon no ha rebajado su activismo.
Oscar winner Susan Sarandon: “I was fired by my agency for marching and calling for a ceasefire in Gaza. It even became impossible for me to appear on TV. I couldn't do any major film...” pic.twitter.com/Hoak9goMJj
— The Resonance (@Partisan_12) February 27, 2026
Fue hace tres semanas, a principios de septiembre, cuando Sarandon estuvo en la Mostra de Venecia. Allí presentó The Echo Chamber, de Andrea Pallaoro, que competía por el León de Oro y parte del último guion de Bernardo Bertolucci. En Venecia ya habló precisamente del precio que está pagando por su activismo propalestino. Aseguró que le habían retirado algunos proyectos cinematográficos a raíz de sus críticas a Israel, a pesar de que decía sentirse bien recibida por el público y por el cine internacional. Explicó en Venecia que percibía "un cambio en el relato" sobre Palestina, y volvió a defender públicamente su posición a pesar de reconocer las consecuencias profesionales que le ha comportado. Su conciencia social está por encima de cualquier papel.
Venecia nos ha vuelto a juntar, 35 años después, a Geena Davis y Susan Sarandon, dos personas bellísimas por fuera y por dentro❤️❤️
— Cinefilia Cult (@cinefiliacult) September 7, 2026
Que maravilla🥹❤️❤️❤️❤️ pic.twitter.com/lGBEan07V7