Los Socialdemócratas ganan las elecciones en Suecia y la extrema derecha retrocede, según los sondeos

Solo había dos candidatos reales a erigirse en primer ministro en Suecia: el actual titular, el líder del partido conservador Moderado, Ulf Kristersson, y Magdalena Andersson, la ex primera ministra que lidera el partido más grande del país, los Socialdemócratas. Con las urnas recién cerradas, el primer sondeo sitúa a Andersson como principal favorita a volver al frente del gobierno. La encuesta de la emisora pública sueca SVT concede a los Socialdemócratas un 28,4% de los votos, claramente por delante de los Moderados de Kristersson, que obtendrían un 18,1%, y de los ultraderechistas Demócratas Suecos, que quedarían terceros con un 17,2%.

El sondeo apunta, además, a una mayoría del bloque de izquierdas, que sumaría un 51,3% frente al 46,8% de los partidos de derechas. El Partido de la Izquierda obtendría un 8%, el Partido de Centro un 7,5% y los Verdes un 7,4%, con una subida de 2,3 puntos, mientras que los Demócratas Cristianos llegarían al 6,1% y los Liberales al 5,4%. Dicho de otra manera, el sondeo otorga a la oposición 183 escaños en el nuevo parlamento, frente a los 166 del gobierno actual y los Demócratas Suecos. El sondeo del canal privado TV4 coincide en casi todas las cifras con la encuesta pública.

Rompe la dinámica europea

Si el recuento oficial acaba confirmando el escenario dibujado por los sondeos, rompería con la idea de un avance imparable de la extrema derecha en toda Europa. Las elecciones llegan solo una semana después de la contundente victoria de la AfD en Sajonia-Anhalt, en Alemania, un resultado que ha reforzado la percepción de un crecimiento sostenido de las fuerzas de derecha radical en el continente. En este contexto, los comicios suecos se presentaban como el siguiente gran test para comprobar hasta dónde llegaba esta tendencia. Sin embargo, el retroceso de los Demócratas Suecos y la ventaja del bloque de izquierdas apuntan en la dirección contraria.

Así, los Demócratas Suecos serían uno de los grandes derrotados de la noche. La formación de Jimmie Åkesson, que actualmente ocupa la segunda posición en el panorama político sueco, caería hasta el tercer puesto, por detrás de los Moderados. Hasta ahora habían crecido en todas las elecciones desde que se presentaron por primera vez en 1988. Al mismo tiempo, una eventual investidura de Andersson devolvería a los Socialdemócratas al gobierno y dejaría a Kristersson liderando la oposición.

El líder de los Demócratas Suecos, Jimmie Åkesson / EFE
El líder de los Demócratas Suecos, Jimmie Åkesson / EFE

Condenados a entenderse

Kristersson ha gobernado desde el 2022 gracias al Acuerdo de Tidö, que dejó a los Demócratas Suecos fuera del ejecutivo pese a haber superado electoralmente a los Moderados, a cambio de ver incorporada buena parte de su agenda en inmigración. Ahora bien, una mayoría teórica del blog de Andersson tampoco garantizaría una sencilla investidura. Los socialdemócratas deberían volver a entenderse con el Partido de la Izquierda, los Verdes y el Partido de Centro, dos formaciones —Izquierda y Centro— que ya chocaron duramente en la anterior etapa de Andersson, hasta el punto de que la socialdemócrata no logró aprobar los presupuestos y tuvo que dimitir a las siete horas de haber asumido el cargo de primera ministra. Las diferencias siguen abiertas: el Partido de la Izquierda reclama entrar en el gobierno, mientras que el Centro rechaza darle ministerios. Un posible escenario sería, por tanto, un ejecutivo minoritario de Socialdemócratas y Verdes con apoyo externo de las otras dos fuerzas.