Solo cinco días después de las elecciones y a raíz de unos resultados históricos, el líder del Plaid Cymru, Rhun ap Iorwerth, ha sido elegido primer ministro de Gales después de sus grandes resultados. Los independentistas galeses ganaron los comicios al parlamento después de años de hegemonía de los laboristas, que sufrieron una sonora derrota en las urnas, tanto en estas elecciones como en las de Escocia y en las municipales de Inglaterra. Con esta derrota, son las voces dentro del mismo partido laborista y de su ejecutivo las que exigen a Keir Starmer que dimita. La elección de Ap Iowerth es un hecho histórico en Gales, ya que, por primera vez, un miembro del partido independentista ha sido elegido como ministro principal de la nación. En las elecciones del pasado jueves, Plaid Cymru obtuvo 43 diputados, rozando la mayoría absoluta. También le han dado apoyo dos miembros del Partido Verde y los nueve diputados laboristas se han abstenido en la votación. A pesar de esta victoria de los nacionalistas galeses, en el territorio también se registró un fuerte incremento de la ultraderecha de Reform UK, con 34 escaños. 

 Un “momento histórico”, así ha definido el mismo Ap Iowearth su elección, asegurando que liderará Gales sin “prejuicios ni presunciones” y que su ejecutivo no pondrá “ningún límite” a la nación y sus logros. De esta manera, tres de las cuatro naciones del Reino Unido estarán lideradas por formaciones que defienden salir de él, con el Sinn Féin en Irlanda del Norte y el SNP en Escocia, una situación que añade aún más inestabilidad para el gobierno de Starmer.  

Una situación diferente de la escocesa 

Con todo, la situación en Gales es muy diferente a la de Irlanda del Norte o Escocia, donde los nacionalistas centraron la campaña electoral en la reclamación de un segundo referéndum de autodeterminación, casi doce años después de que el “sí” a la independencia perdiera en las urnas en septiembre de 2014. A pesar de que el centenario Plaid Cymru es una formación independentista, las encuestas entre la ciudadanía de esta nación indican que el porcentaje de galeses que se quiere independizar del Reino Unido es, todavía, minoría. Por eso, desde un primer momento han planteado la independencia como un objetivo a medio y largo plazo, descartando que, en el caso de llegar al gobierno, el referéndum formara parte de sus primeros objetivos.

En cambio, desde Plaid Cymru han hablado de analizar las diferentes posibilidades para reforzar el autogobierno de Gales y conseguir más competencias como primeros pasos antes de esta consulta. “Que Gales, Escocia e Irlanda tengan ministros principales que creen en el derecho a la autodeterminación representa un momento histórico para estas islas. Estamos de acuerdo en que debemos buscar nuevas oportunidades para cooperar sobre una base común y que debemos estrechar los lazos entre nuestras naciones celtas”, aseguró el ya primer ministro galés.