La guerra con Irán, la inflación y el coste de los seguros médicos han concentrado buena parte de las explicaciones sobre la derrota de Donald Trump en las elecciones de medio mandato de los Estados Unidos, pero hay otro factor que ha pasado más desapercibido: el rechazo a la expansión de los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial (IA). La cuestión ha adquirido un peso determinante en estados disputados como Texas, Ohio, Michigan, Wisconsin y Pensilvania, claves en la batalla por el control del Congreso. Millones de ciudadanos se han decantado en las urnas por candidatos partidarios de frenar su desarrollo. Según The Wall Street Journal, cerca del 56% de los votantes consideraban que la inteligencia artificial y los centros de datos eran un factor "importante o crucial" a la hora de decidir su voto en el Congreso.
Las grandes inversiones tecnológicas han topado con la preocupación de muchas comunidades por el consumo de recursos y las posibles repercusiones económicas de estas infraestructuras. Texas, uno de los epicentros de la expansión de los centros de datos en los Estados Unidos, ha sido uno de los escenarios más significativos de la derrota republicana, en parte, por esta cuestión. Elon Musk, con importantes intereses en el desarrollo de la inteligencia artificial, destinó alrededor de 200 millones de dólares para intentar asegurar la victoria del republicano Ken Paxton en el Senado. El esfuerzo económico no ha impedido que el demócrata James Talarico rompiera un dominio republicano que se remontaba a 1988, ni que Gina Hinojosa derrotara al gobernador Greg Abbott. Sus éxitos se explican, en parte, porque se han erigido en los principales opositores a los grandes proyectos de inteligencia artificial, movilizando así el malestar de una parte de los votantes indecisos.
¿Por qué preocupa a los norteamericanos?
La ciudadanía rechaza los centros de datos principalmente por la enorme cantidad de electricidad y agua que necesitan para funcionar, así como por la preocupación de que su proliferación encarezca las facturas energéticas y perjudique a las comunidades locales. Texas tenía que superar a Virginia y convertirse en el mercado de centros de datos más grande del mundo en 2030. Pero la victoria de Hinojosa frena estas expectativas. La demócrata ha ganado gracias a un programa electoral que incluía una moratoria sobre la construcción de nuevas instalaciones hasta que el estado disponga de una legislación que regule los efectos sobre los recursos hídricos, el suministro eléctrico, la calidad del aire y los derechos de propiedad.
Los demócratas también han logrado imponerse en Ohio, Georgia y Arizona, los tres estados que, después de Texas, concentran más capacidad de nuevos centros de datos en desarrollo. En Georgia, el senador Jon Ossoff ha sido reelegido con un programa electoral que también defendía medidas para limitar su expansión. Durante su discurso de victoria cargó contra "los titanes de Silicon Valley" por construirse "búnkeres para ellos mismos" mientras advierten "que la inteligencia artificial que están creando pone en riesgo la extinción humana".
Jon Ossoff mentions AI extinction risk in his victory speech. American politics has been too swayed by Big Money, says @ossoff, but with today's victory things are going to change: "We can and will reclaim control over our own destiny." 🇺🇸 🦅 https://t.co/zbkrcBSBj8
— Ori Nagel (@ONagel33303) November 4, 2026
Trump no ayuda
Lejos de contribuir a frenar este malestar, Trump defendió públicamente la expansión de los centros de datos el mismo día de las elecciones. En una entrevista telefónica con Fox News, el presidente aseguró que estas instalaciones generan su propia electricidad y que incluso pueden devolver el excedente a la red, a la vez que aportan beneficios económicos a las comunidades que las acogen. Como ejemplo, citó un proyecto en Luisiana que inicialmente había despertado una fuerte oposición vecinal, pero que, según explicó, consiguió revertirla con un acuerdo que preveía pagos de 15.000 dólares a los profesores. "De repente, ya no hay oposición y quieren más: '¿Cuándo podéis traer el siguiente centro de datos?'", afirmó Trump.
Trump promotes data centers on midterm election day: "When can you bring the next data center?!" https://t.co/73R98pCAMx
— Headquarters (@HQNewsNow) November 3, 2026
