Rescatan a una niña de seis años después de pasar 60 horas atrapada en un agujero por la riada en Nepal

Milagro en Nepal. Los equipos de rescate han sacado con vida del agujero donde había quedado atrapada una niña de seis años este sábado en Timure, al norte del país, días después de la fortísima riada que arrasó esta zona fronteriza con el Tíbet y que, hasta ahora, ha dejado 669 víctimas mortales. Cuando ya han pasado más de 60 horas de aquel fatídico instante, las posibilidades de encontrar supervivientes disminuyen rápidamente a medida que pasan las horas. Los equipos de rescatistas se han tenido que abrir paso a mano entre las piedras, maderas, planchas metálicas y fragmentos de estructuras acumuladas por la fuerte corriente de agua para poder llegar al agujero donde la niña había quedado atrapada. 

 

La menor ha salido del agujero en brazos de los rescatistas con el cuerpo inerte y aparentemente inconsciente, mientras varios agentes la sostenían y la alejaban de una zona cubierta por barro y escombros. Después de la extracción, ha sido atendida por los equipos de emergencia y, en imágenes posteriores, ya aparece consciente, abrigada y recibiendo alimento en un lugar de seguridad cercano a Timure. Esta localidad, cercana a la frontera con China, ha quedado entre las más golpeadas por la fuerte avenida de agua que arrasó con viviendas, comercios e infraestructuras a lo largo del corredor de los valles del Bhotekoshi y el Trishuli.

Días después de la catastrófica riada, los equipos de rescate continúan trabajando para rescatar gente de los escombros, con vida o sin ella, de debajo de capas de lodo, roca y restos de viviendas que en algunos puntos ya han comenzado a secarse y compactarse. Esta evolución obliga a hacer la retirada del material más lentamente, lo que complica las labores de rescate y reduce la posibilidad de encontrar personas con vida bajo el barro y los escombros. En los trabajos de rescate y búsqueda de desaparecidos participan miles de militares, policías y miembros de la Policía Armada nepalí. También hay helicópteros que sobrevuelan la zona y ayudan a los rescatistas a llegar a los puntos que quedan incomunicados por vía terrestre.

669 víctimas mortales y 2.400 desaparecidos

Paralelamente, los equipos continúan recuperando cuerpos que la riada se llevó río abajo, algunos a gran distancia de los lugares desde donde se comunicó su desaparición, en una catástrofe que ha dejado centenares de muertos y miles de personas todavía sin localizar. Las autoridades nepalíes han confirmado la muerte de 669 personas y la desaparición de otras 2.400, entre las que todavía habrá un ciudadano español. En cuanto a la parte china, el gobierno ha confirmado siete muertos en el Tíbet y la desaparición de 554 personas.

A medida que pasan las horas, los rescates con vida se han vuelto cada vez menos frecuentes y buena parte de la operación ya se concentra en localizar desaparecidos entre el barro y los restos de las construcciones destruidas.