El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado el envío de Tom Homan a Minneapolis a raíz de la polémica generada por la muerte a tiros de Alex Pretti, abatido por los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El conocido como zar de la frontera es un veterano de las fuerzas de seguridad que ha estado detrás de algunas de las políticas migratorias más controvertidas de la Casa Blanca, pero su nombramiento ha sido acogido con cierto alivio por parte de congresistas republicanos, que destacan sus casi cuarenta años de experiencia y su talante conciliador. El propio Trump lo ha descrito como “un hombre justo, pero duro”.

Homan comenzó como policía en Nueva York, ingresó a la Patrulla Fronteriza en California en 1984 y posteriormente escaló hasta los cargos más altos del ICE. Como director interino durante el primer mandato de Trump, Homan fue la cara visible y uno de los principales defensores de las políticas migratorias más impopulares de la administración, entre las que destaca la separación de niños y padres que cruzaban irregularmente la frontera. Sin embargo, su aterrizaje en Minnesota también puede leerse como una llamada de atención a las tácticas más agresivas impulsadas por el comandante general de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, y pone de manifiesto la batalla interna que se vive en la Casa Blanca sobre cómo ejecutar la agenda migratoria del presidente. Mientras que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha avalado el estilo de Bovino y ha llegado a calificar las víctimas mortales de “terroristas domésticos”, Homan ha defendido un enfoque más restringido, priorizando las amenazas a la seguridad pública y nacional, un matiz que contrasta con las redadas masivas que se han extendido por diversas ciudades durante este segundo mandato de Trump.

El contraste con Bovino —apartado tras la muerte de Alex Pretti y Renée Good— se hace evidente en las declaraciones de Homan durante la campaña electoral de 2024. En una entrevista al programa 60 Minutes de CBS News, el zar afirmó que la futura ofensiva de deportaciones se basaría en detenciones selectivas y no en macrooperaciones generalizadas. “No será una redada masiva en los barrios. No construiremos campos de concentración. Es ridículo”, afirmó entonces. A pesar de sus palabras, durante 2025 el poder del ICE se ha ensanchado de manera notable: los agentes disponen de márgenes de actuación muy amplios y, en muchos casos, no necesitan una orden judicial para entrar en un domicilio y practicar registros, un salto legal que les ha permitido ejecutar las redadas a gran escala que Homan rechazaba hace un año y pico.

División interna

A la espera de ver si Homan rebajará la impulsividad del ICE, su nombramiento ya ha generado tensiones internas en la Casa Blanca. En la administración republicana conviven dos facciones enfrentadas: la que avala el estilo del zar de la frontera y la que se identifica con la línea dura de Noem y Bovino. El lunes, en un intento de mantener a todo el mundo contento, la portavoz Karoline Leavitt justificó el baile de sillas en el ICE. La republicana explicó que, a pesar de que Bovino ha sido desplazado de Minnesota, "continuará dirigiendo" el ICE a escala nacional; mientras que Homan se convertirá en el "principal punto de contacto en el terreno". También justificó la ausencia de Noem por el hecho de que está centrada en gestionar "la brutal tormenta de invierno" que golpea Estados Unidos esta semana. 

Por su parte, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, ha aplaudido el movimiento de Trump y ha calificado el nombramiento de Homan de “avance positivo”, el cual puede contribuir a “rebajar la tensión y restaurar el orden en Minnesota”. “Él sabe lo que hace. Lo entiende”, ha asegurado otro senador republicano a la CNN, subrayando que Homan conoce a fondo el sistema y cómo desplegar operativos “de la manera correcta”. En el mismo sentido, diversos aliados y asesores de la Casa Blanca lo describen como “un adulto responsable”, alguien capaz de imponer criterios profesionales en medio del caos político y policial que ha abierto el tiroteo mortal contra Pretti y Good.