Donald Trump y Benjamin Netanyahu mantuvieron este martes una larga y tensa conversación telefónica que tuvo como trasfondo la última propuesta de paz que está sobre la mesa para poner fin a la guerra de Irán. El presidente estadounidense admitió el miércoles, cuando fue cuestionado sobre esta llamada, que el primer ministro israelí "es un hombre muy bueno, hará lo que yo le pida. Y es un tipo genial… No olviden que fue primer ministro en tiempos de guerra", respondió Trump. Pero según informa Axios, citando tres fuentes diferentes, Netanyahu estaba "encendido de rabia después de la llamada". Trump y Netanyahu discutieron por teléfono sobre un nuevo intento de llegar a un acuerdo diplomático después de la mediación de varios Estados árabes y musulmanes que han presentado una propuesta redactada por Catar y Pakistán, con la colaboración de los mediadores regionales, Arabia Saudita, Turquía y Egipto. Trump informó a Netanyahu de esta propuesta que contempla que Washington y Teherán firmen una "carta de intenciones" que pondría fin oficialmente a la guerra y daría principio a 30 días de negociaciones sobre cuestiones como la reapertura del estrecho de Ormuz y la limitación del programa nuclear iraní, según informó a Axios una fuente estadounidense que participó en la llamada telefónica. Todo esto en un momento en el que Trump se debate entre ordenar un ataque masivo contra Irán, como querría Netanyahu, o esperar a agotar las opciones diplomáticas de llegar a un acuerdo.

Netanyahu, furioso después de la llamada

Los esfuerzos actuales buscan obtener compromisos más sólidos por parte de Irán en cuanto a la limitación de su programa nuclear, así como garantías más claras de Estados Unidos para descongelar de manera gradual los fondos iraníes bloqueados en el extranjero. Pero el primer ministro israelí se muestra escéptico ante las negociaciones y quiere reanudar la guerra para degradar aún más las capacidades militares de Irán y debilitar al régimen destruyendo su infraestructura crítica, afirma Axios. Según la fuente estadounidense, Netanyahu estaba "furioso después de la llamada", a pesar de que fuentes israelíes matizaron que el primer ministro "siempre está preocupado" por la evolución de las negociaciones con Irán, incluso en fases anteriores que ya habían acabado fracasando. El primer ministro israelí sostiene que aún no se han alcanzado los objetivos bélicos relacionados con los programas nucleares y de misiles de Teherán, ni tampoco con el apoyo iraní a grupos aliados en la región. Netanyahu ha afirmado que aceptaría que estas cuestiones se resolvieran por la vía diplomática, pero ha expresado dudas sobre la voluntad real de Teherán de negociar de buena fe.

Negociaciones al límite

Trump, en cambio, cree que aún se puede llegar a un acuerdo, pero intenta presionar a Irán expresando públicamente la determinación de que está dispuesto a reactivar la guerra si no se consigue. "La única pregunta es si cerramos el acuerdo o si firmarán un documento. Ya veremos qué pasa", dijo el miércoles en la Academia de la Guardia Costera. Más tarde, ese mismo día, aseguró que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se encontraban "justo al límite" entre alcanzar un pacto o reanudar la guerra. Trump advirtió que la guerra podría reanudarse "muy rápidamente" si "no obtenemos la respuesta correcta", pero se mostró dispuesto a dar unos días más de margen a las conversaciones. "Si puedo evitar que muera gente esperando un par de días, creo que es lo mejor que puedo hacer", afirmó.

Irán desconfía y exige

Mientras tanto, Irán sigue mostrando desconfianza hacia Estados Unidos. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ismail Baghaei, ha asegurado que Teherán está "examinando" una nueva propuesta estadounidense, en el marco de la visita a la capital iraní del ministro del Interior de Pakistán, que ejerce de mediador en las conversaciones. "Hemos recibido los puntos de vista de la parte estadounidense y actualmente los estamos estudiando", ha declarado Baghaei a la televisión estatal, expresando una "gran desconfianza" hacia Washington. El portavoz también ha reiterado las exigencias de la República Islámica: el "desbloqueo de los activos iraníes congelados" en el extranjero y el fin del bloqueo estadounidense a los puertos de Irán. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que, para que las conversaciones puedan prosperar, Estados Unidos debería poner fin a su "piratería" contra los barcos iraníes y aceptar la liberación de los fondos congelados en el extranjero. También exigió que Israel ponga fin a su guerra en el Líbano.