"Problemas de agenda". Este es el motivo de que ha dado el presidente ruso, Vladímir Putin, para no acudir al funeral del último mandatario de la URSS Mijaíl Gorbachov. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov ha destacado que por motivos de agenda, el presidente ruso no podrá ir este sábado al funeral. Donde sí que ha ido Putin es a "presentar sus respetos" ante el féretro, en el Hospital Central de Moscú. "El presidente ha pasado por el Hospital Clínico donde se ha despedido de Mijaíl Gorbachov. Ha depositado flores", ha precisado. "Lamentablemente, la agenda del presidente no le permitirá asistir a la ceremonia de despedida el día 3 de septiembre".
#Putin left his bunker to attend the funeral of #Gorbachev. pic.twitter.com/BHpW72HPDb
— NEXTA (@nexta_tv) September 1, 2022
El portavoz del Kremlin ha constatado que el funeral, aunque no contará con la presencia de Putin, tendrá "elementos de funeral de Estado". Hasta ahora, no se sabía a ciencia cierta qué tipo de funeral se le ofrecería al mandatario de la URSS y Peskov ha aprovechado para disipar dudas.
Gorbachov murió el martes a los 91 años y será enterrado este sábado en el cementerio de Novodévichi, en Moscú, donde descansan también los restos de su mujer y otras personalidades de la historia rusa.
Querido fuera de Rusia, odiado por los rusos
Gorbachov ha vivido los últimos años en dos mundos diferentes. Fuera de Rusia era un líder amado, mientras que dentro del país, muchos rusos no le perdonaron las reformas. Su política de glásnost (apertura) dio a los rusos niveles de libertad antes impensables, como por ejemplo, la apertura de Pizza Hut en Rusia, pero para muchos, su gobierno será recordado por la dramática caída con relación al nivel de vida que comportó esta apertura y también, claro está, la caída de la URSS. Otros, nostálgicos de la Unión Soviética, vieron Gorbachov como el destructor de su imperio y culparon sus políticas para animar los nacionalistas que presionaron con éxito por la independencia en las repúblicas báltico de Estonia, Letonia y Lituania y en otras partes del antiguo bloque soviético.
En una encuesta del 2021, de la que se hace eco el The Guardian, más del 70% de los rusos dijeron que su país se había movido en una dirección negativa durante su gobierno, mientras que antes había sido clasificado como el líder ruso más impopular.
Perestroika y glásnost
La caída de la URSS implicó dejar atrás el régimen comunista después de 74 años a través de la perestroika, una reforma integral que tenía que reestructurar y modernizar la economía del país. Así, estas medidas de Gorbachov supusieron una apertura y también comportaron una apertura de puertas a los sistemas capitalistas, marcas y publicitado.
Imagen principal: fotografía de Mijaíl Gorbachov, a su Fundación, a Moscú / Efe