Un posible ciberataque en el estrecho de Gibraltar acaba con el FBI abordando un petrolero en EE. UU.

La Guardia Costera de los Estados Unidos y agentes del FBI abordaron el 21 de agosto en el golfo de México el VL Prosperity, un petrolero con bandera de Liberia, tras detectar indicios de que su red había sido comprometida por "actores cibernéticos extranjeros". Según fuentes citadas por el medio estadounidense ABC, el barco se encontraba en el estrecho de Gibraltar cuando habría sufrido el ciberataque y perdió las comunicaciones durante más de 30 horas, aunque Washington no ha confirmado oficialmente este extremo. El abordaje se produjo mientras la embarcación se dirigía a un puerto norteamericano y tenía como objetivo comprobar la integridad de sus sistemas operativos e informáticos.

Una investigación a bordo del barco

Según un portavoz de la Guardia Costera, el organismo desplegó, "en estrecha coordinación con el FBI y expertos federales en ciberseguridad", una "operación conjunta de abordaje y seguridad en alta mar". El equipo realizó una investigación de seguridad a bordo con la colaboración del capitán, la tripulación y el personal de la empresa en tierra. "En estos momentos no hay informes sobre afectaciones operativas, inestabilidad en el barco, peligro físico para la tripulación o impactos medioambientales", ha asegurado el portavoz.

Las autoridades norteamericanas no han atribuido públicamente el posible ataque a ningún responsable. Medios iraníes informaron posteriormente de que el barco afectado era el VL Prosperity, un petrolero con bandera de Liberia, y HMM Ocean Service, propietaria de la embarcación, ha confirmado a CBS que fue este barco el que abordó la Guardia Costera.

Un segundo incidente bajo investigación

Fuentes citadas por The Wall Street Journal señalan que los Estados Unidos investigan posibles ciberataques contra dos petroleros y metaneros que se dirigían al país y que habrían sido objetivo de intentos de intrusión cerca de las costas europeas. El medio estadounidense ABC, también citando fuentes conocedoras del caso, sitúa el VL Prosperity en el estrecho de Gibraltar en el momento del incidente y afirma que perdió las comunicaciones durante más de 30 horas, un extremo que Washington no ha confirmado oficialmente.

Las mismas fuentes de ABC indican que una segunda embarcación sufrió un incidente similar y fue abordada el 24 de agosto para investigar los hechos. La Guardia Costera ha pedido al sector marítimo que solicite de manera proactiva asistencia en ciberseguridad, incluso bajo condiciones de anonimato, ante posibles amenazas informáticas.