3 de diciembre. Es la fecha que el Departamento de Guerra (antiguo Departamento de Defensa) de los EE. UU. ha puesto para la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, psiquiatra del ejército condenado a muerte por haber matado a 13 personas en un tiroteo en la base militar de Fort Hood, en Texas, en noviembre del año 2009. En un vídeo difundido en las redes sociales, el secretario Pete Hegseth, anunciaba que, por primera vez en la historia, la ejecución sería pública porque "la gente debe entender que hay consecuencias serias por este tipo de cosas". Posteriormente, un portavoz del Pentágono confirmó la intención de hacer pública la ejecución, una noticia que no han recibido con demasiados ánimos en algunos sectores de la Casa Blanca, ni tampoco en el Partido Republicano que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lidera de forma indiscutible. El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha asegurado que, en caso de ser retransmitida en público, "no la veré", mientras que otros senadores y congresistas del mismo partido del presidente han denunciado la publicidad de la ejecución. También se han sumado a la condena instituciones religiosas.
"Nos aseguraremos de que la gente lo pueda ver", decía el secretario Hegseth en el vídeo publicado en las redes sociales. Desde entonces, sin embargo, se suceden los mensajes en contra de hacer pública la primera ejecución militar por fusilamiento que se hará en los EE. UU. desde la Segunda Guerra Mundial. El vicepresidente Vance, preguntado por el anuncio de su colega en el gobierno Trump, ha dicho que "no sé si esto pasará" y que, en caso de que se retransmitiera de forma pública, "no la vería".
Trump, por su parte, ha dicho que "¡absolutamente lo he aprobado!", refiriéndose a la ejecución, aunque más tarde ha matizado su posición, diciendo que la administración "todavía tiene que tomar una determinación sobre" la publicidad de esta. Sin embargo, ha insistido en decir que Hasan se merece el fusilamiento y que "está completamente loco". "Estará muerto", ha dicho Trump, que ha añadido que no le importa "cómo se va mientras se vaya. Y creo que la pena de muerte es una manera muy adecuada de acabar con él".
President Trump on Friday said he "absolutely" authorized the Pentagon's plan to livestream the Fort Hood shooter's execution. On Thursday, Defense Secretary Pete Hegseth said that Nidal Hasan's execution by firing squad will be public. The ex-Army major was convicted of killing 13 people at Fort Hood in 2009.
— CBS News (@CBSNews) October 10, 2026
Oposición a ambos lados del legislativo
La oposición a la publicidad de la ejecución también llega desde las filas de los republicanos, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, con varios miembros del partido del presidente mostrando públicamente su opinión contraria al anuncio del Pentágono. El senador Thom Tillis, que no se presenta a la reelección este mes de noviembre, ha escrito en una publicación en las redes sociales que "Hasan debe enfrentarse a la pena de muerte", pero que "hacer su ejecución pública y en directo" es "repugnante". "Las ejecuciones públicas son propias de dictaduras opresoras como Irán y Afganistán. Esto no debería pasar en Estados Unidos", ha remachado el senador.
Por su parte, el congresista republicano Austin Scott, miembro de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de EE. UU., también se ha opuesto al anuncio. "Soy un defensor absoluto de la pena de muerte, pero retransmitir ejecuciones en directo es lo que hacen los yihadistas. Los Estados Unidos son mejores que eso", ha afirmado en un mensaje en la red social X, antes Twitter.
También se han mostrado claramente en contra del anuncio los demócratas, que desde la oposición han exclamado contra esta decisión "alarmante". El senador demócrata por Rhode Island, Jack Reed, que es el miembro principal de la representación del partido en el Comité de las Fuerzas Armadas, ha pedido a la administración que "reconsidere" la decisión, que asegura que es un "regalo a los reclutadores de terroristas antiamericanos".
En un comunicado, asegura que "retransmitir en directo una ejecución es un espectáculo barbárico" y solo es "otra estratagema del secretario Hegseth para distraer de sus errores". Pero no todos los legisladores se han mostrado en contra. Andy Ogles, uno de los representantes más radicales del trumpismo, ha afirmado en una publicación en las redes que "la ejecución pública es lo que este terrorista merece" y ha descrito la decisión como "excelente".
Por su parte, el anuncio también ha removido importantes instituciones religiosas del país, que se han mostrado contrarias a la publicidad de la ejecución, y también de la misma pena de muerte. El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los EE. UU., Paul Coakley, ha indicado que la decisión "es una promoción bárbara de la cultura de la muerte y debe ser reconsiderada". En la misma línea se ha expresado el presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos, Walter Kim, que ha condenado que la ejecución pública de Hasan "convierte una de las responsabilidades más solemnes del estado en un espectáculo público, promocionando la cultura de la muerte, en lugar de una cultura que valora la dignidad de cada ser humano".
Tampoco lo tienen claro los supervivientes de Fort Hood
En el mismo sentido llegan las declaraciones del Obispo Presidente de la Iglesia Episcopal, Sean Rowe, que considera que "la idea de retransmitir en directo una ejecución por pelotón de fusilamiento es extremadamente reprobable y causará un daño moral a todas las personas que participen". También son escépticos de la decisión algunos supervivientes de la masacre que provocó Hasan en Fort Hood. Uno de los supervivientes, Alonzo Lunsford, explica que él irá a ver la ejecución de Hasan, para dejarle claro, "mirándolo a los ojos", que "soy un superviviente". No obstante, indica que hacer la ejecución en público para todo el mundo pone un ejemplo que no se alinea con la responsabilidad de los EE. UU. de ser "el ejemplo moral" del resto del mundo, según explica en declaraciones a ABC News. "No quiero que esto se pueda ver como un espectáculo, como un evento donde pagas por ver algo, o como si fueras a un torneo de baloncesto", indica.
