Los EE.UU. retransmitirán en directo una ejecución militar por fusilamiento: la primera desde 1961

Estados Unidos prevé retransmitir en directo el fusilamiento de Nidal Hasan, el expsiquiatra del ejército condenado a muerte por matar a 13 personas en un tiroteo en la base militar de Fort Hood, en Texas, en noviembre de 2009. La ejecución, prevista para el 3 de diciembre, será la primera que lleven a cabo las fuerzas armadas norteamericanas desde 1961 y la primera por fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial. La decisión de hacerla pública sitúa a Washington en el centro del debate sobre la pena de muerte y la exhibición pública de los castigos judiciales.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que la ejecución sería pública en una entrevista con el activista conservador Jack Posobiec. "Nos aseguraremos de que la gente lo pueda presenciar", afirmó Hegseth en un vídeo difundido en las redes sociales. Un funcionario del Pentágono confirmó posteriormente que el fusilamiento se retransmitiría en directo, aunque no concretó los detalles. Al ser preguntado sobre si Hasan había hecho alguna petición final, Hegseth respondió que no le importaba y que lo verían el 3 de diciembre.

¿Cuándo fue la última ejecución pública?

La última ejecución militar en Estados Unidos tuvo lugar en 1961, cuando John Bennett fue ahorcado después de ser condenado por violación e intento de homicidio. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, las fuerzas armadas norteamericanas han ejecutado a 135 soldados desde 1916. El caso de Hasan representa, por lo tanto, un precedente excepcional en la historia reciente de la justicia militar del país.

El anuncio llega, además, en un contexto de controversia por los métodos de ejecución empleados en Estados Unidos. Los problemas registrados en varios procedimientos de inyección letal han reabierto el debate sobre las condiciones en que se aplica la pena capital. Uno de los casos que ha generado polémica es el de Christa Pike, al cual se le han atribuido dificultades durante el procedimiento de ejecución. A pesar de esta coincidencia temporal, no hay indicios que relacionen directamente las controversias por las inyecciones letales con la decisión de retransmitir el fusilamiento de Hasan.

La masacre de Fort Hood tuvo lugar el 5 de noviembre de 2009, cuando Hasan disparó en las instalaciones militares y mató a 13 personas e hirió a 30. Doce de los muertos y una treintena de los heridos eran militares. Hasan fue abatido por los disparos de una agente de policía civil y quedó parcialmente paralizado.

En 2013, un jurado militar lo condenó a muerte. Durante el juicio, Hasan asumió su propia defensa, pero no presentó testigos ni intentó rebatir los cargos. Los abogados designados por el tribunal consideraban que buscaba la pena capital. El proceso también puso el foco en su oposición a las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán, así como en sus contactos con Anwar al-Awlaki, un clérigo radical vinculado a Al-Qaeda que murió en un ataque con drones de Estados Unidos en Yemen.

Según Amnistía Internacional, en 2025 se documentaron al menos 17 ejecuciones públicas en el mundo: seis en Afganistán y once en Irán. La retransmisión prevista en Estados Unidos abre el debate sobre hasta qué punto un castigo judicial debe ser visible para la ciudadanía y qué papel tiene la exhibición pública de la violencia ejercida por el Estado.