La presidenta del Perú, Keiko Fujimori, ha anunciado un nuevo reglamento de disciplina escolar que impondrá normas estrictas sobre el aspecto físico de los estudiantes y su comportamiento en los centros públicos. Los chicos deberán llevar el pelo corto, se prohibirán los tintes y el maquillaje y se restringirá el uso de los teléfonos móviles durante las clases. La reforma también recuperará las calificaciones de conducta y permitirá expulsar alumnos por faltas graves. El gobierno peruano defiende estas medidas como una respuesta a la violencia y el acoso escolar.
El anuncio se ha hecho este lunes durante un acto en Chaclacayo, al este de Lima, donde Fujimori ha reivindicado la necesidad de recuperar la disciplina en los centros educativos. "El orden no es solo en las calles. También debe volver a nuestras escuelas, a nuestras aulas", ha afirmado. El ministro de Educación, José Antonio Chang, ha concretado que tampoco se permitirán las uñas pintadas y que las faldas deberán llegar por debajo de las rodillas. Los móviles solo se podrán utilizar con autorización del profesorado. Las restricciones sobre la apariencia personal se aplicarán en los centros públicos, mientras que los privados podrán continuar estableciendo sus propias normas.
‼️ "LOS HOMBRECITOS DEBEN VENIR CON EL PELO CORTO": LA POLÉMICA MEDIDA DE KEIKO FUJIMORI EN LAS ESCUELAS 🗣️ "El orden no solamente es en las calles. También tiene que regresar a nuestras escuelas, a nuestras aulas" Y advirtió: "Los más malcriados no van a estar en las aulas". https://t.co/19dLORAPuy
— Data Diario (@DataDiario) October 13, 2026
Más de 11.800 casos de violencia escolar en ocho meses
Las nuevas medidas afectarán a un sistema educativo público con más de seis millones de alumnos y llegan en un contexto de preocupación por la violencia en las aulas. Según los datos del Ministerio de Educación peruano, entre enero y agosto de este año se registraron 11.805 casos de violencia escolar. Fujimori, que ya había situado la recuperación del orden en el centro de su programa electoral, llamado "Perú con Orden", considera que el endurecimiento de las normas contribuirá a reforzar la responsabilidad de los estudiantes.
Uno de los episodios que ha intensificado el debate se produjo en septiembre, cuando un adolescente de 16 años denunció haber sufrido una agresión sexual por parte de compañeros durante un trayecto en autobús escolar. La justicia ordenó el internamiento preventivo de seis estudiantes de un centro administrado por la Marina de Guerra. El caso provocó la intervención del Govern en el centro educativo y volvió a poner sobre la mesa el problema de la violencia entre alumnos.
Críticas a unas restricciones consideradas sexistas
La reforma ha recibido las críticas de la exviceministra de Gestión Pedagógica Ana Andrade Pacora, que cuestiona tanto la eficacia de las medidas como su impacto educativo. "Creo que son medidas absolutamente equivocadas y nos harán retroceder como sociedad más de tres décadas", ha asegurado. Andrade considera que estas restricciones suponen renunciar a una formación integral de los estudiantes y alerta del carácter sexista de las exigencias sobre la vestimenta femenina. "La chica es quien se tiene que cuidar, en lugar de cambiar la sociedad para que los hombres dejen de acosar. Este es el mensaje que se está transmitiendo", ha advertido.
A pesar de las críticas, Fujimori ha defendido la severidad del nuevo reglamento como una manera de preparar a los estudiantes para asumir responsabilidades. "Sé que puede ser bastante estricto, pero créanme que esto será importante a lo largo de la vida", ha sostenido. La presidenta también ha advertido que "los más maleducados no estarán en las aulas" y ha insistido en que las nuevas exigencias deben servir para establecer disciplina en los centros educativos. Andrade, en cambio, rechaza que la apariencia física de los alumnos se relacione con su capacidad de respetar a los compañeros y considera que este enfoque es completamente desacertado.