El parlamento de Escocia avala un nuevo referéndum y Londres, con Starmer en la cuerda floja, lo niega

Escocia quiere un segundo referéndum de autodeterminación, casi doce años después del que el independentismo perdió en 2014, cuando se impuso, por muy poco margen, la opción de quedarse en el Reino Unido. Después de unos años muy convulsos dentro del SNP, el partido independentista ganó las elecciones en Holyrood, sin mayoría absoluta, y a mediados de mayo John Swinney fue reelegido como ministro principal de Escocia. Ya en el cargo, esta misma semana ha llevado una iniciativa a su parlamento para solicitar a Londres la transferencia de las competencias necesarias para celebrar un segundo referéndum. Esta salió adelante con 72 votos a favor, la mayoría que conforman el SNP y los Verdes, un partido en auge y que también está a favor de la autodeterminación escocesa, y 55 en contra. Durante la campaña electoral, Swinney había situado una nueva consulta como una de sus prioridades. 

La reacción de Downing Street a esta votación en el parlamento escocés no se hizo esperar y justo después de que la mayoría a favor de la autodeterminación en Edimburgo aprobara pedir a Londres un "Section 30 Order" para pedir este deseado traspaso de competencias, emitió una declaración oficial de rechazo. "Antes de 2014, había un acuerdo entre todos los partidos, la sociedad civil de Escocia y los parlamentos de Escocia y del Reino Unido, dictaminando que se debía celebrar un referéndum. Ahora mismo no existe este consenso", han expresado desde el gabinete de un Starmer en horas muy bajas que ve cómo los laboristas ya debaten cuál debe ser su relevo ante los fracasos electorales. En Gales, donde también ha ganado el nacionalismo, los laboristas han perdido uno de sus grandes feudos. Hay que recordar que el primer ministro británico que aceptó el referéndum del 18 de septiembre de 2014 era el conservador David Cameron. Mientras en el parlamento escocés el apoyo a la independencia es mayoritario, en Londres es irrisorio, después de que el SNP sufriera un importantísimo batacazo electoral en medio de los escándalos que rodeaban la formación. El crecimiento de Nigel Farage y su Reform UK hacen que en el futuro este segundo referéndum sea aún más impensable. Además, Starmer acostumbra a recordar el rechazo del Tribunal Supremo británico a esta cesión de las competencias, considerando que la única cámara que puede autorizar una consulta de autodeterminación es Westminster. 

Un exdirigente del partido, en prisión preventiva 

Más allá de la victoria en Holyrood, esta semana no ha sido fácil para el Partido Nacional Escocés. Peter Murrell, exdirector ejecutivo de la formación y exmarido de Nicola Sturgeon, que fue ministra principal de Escocia y un referente para el independentismo, se ha declarado culpable de malversar 400.000 euros recaudados por la formación para financiar su campaña. Murrell no era un caso plaza y ha admitido desviar este dinero entre agosto de 2010 y octubre de 2022. Ahora, se encuentra en prisión preventiva. Según la acusación, empleó parte de estos fondos para comprar artículos de lujo, joyas, cosméticos, dos vehículos y una autocaravana.