Al menos 85 personas han muerto hoy y decenas han resultado heridas en una estampida que ha tenido lugar en la ciudad vieja de Saná, la capital yemení controlada por los rebeldes chiíes hutíes, en un centro de reparto de ayuda organizada unilateralmente para la festividad del fin del mes sagrado de Ramadán, han informado fuentes sanitarias insurgentes. "A las 20.00 horas local (17.00 GMT), la Autoridad del Hospital de Al Tharwa ha recibido a los heridos de la desafortunada estampida que ha ocurrido en la capital Saná durante la distribución de sumas de dinero por un mercante", ha dicho el Ministerio de Salud de los rebeldes hutíes en un comunicado.
El número de víctimas es de, según el ministerio, 85 muertos, y 139 heridos, entre ellos 13 muy graves y 62 que han sufrido lesiones leves. El portavoz del Ministerio del Interior hutí, general Abdul Khaliq al Ajri, ha considerado lo ocurrido esta noche en la capital como un "trágico y doloroso accidente en el que decenas de personas han muerto a causa de una estampida de ciudadanos durante la distribución aleatoria de sumas de dinero por parte de algunos comerciantes sin coordinación con el Ministerio del Interior", ha informado la agencia de noticias yemení de los insurgentes, Saba.
Los primeros detenidos
El responsable del ministerio hutí ha indicado que dos de los comerciantes responsables de este reparto han sido detenidos, mientras que la fiscalía se ha movilizado de inmediato para investigar lo ocurrido. Hasta el momento se desconoce los motivos por los que ha comenzado esta mortal estampida, una de las peores en el mundo en la última década. En un vídeo publicado por Al Masira, se ve a una marabunta atrapada entre la gente que presiona por salir en una de las calles de la ciudad vieja de Saná.
Un saldo de 79 muertos y 110 heridos dejó una estampida humana en Yemen. La tragedia se produjo durante un evento donde rebeldes chiíes repartieron dinero a los pobladores. pic.twitter.com/EdPkmcdN9Q
— Adela Micha (@Adela_Micha) April 20, 2023
La capital yemení está controlada por los rebeldes respaldados por Irán desde 2014, cuando comenzó un conflicto que obligó al Gobierno yemení reconocido internacionalmente exiliarse a Adén, en el sur del país. La guerra en el Yemen, a la que intervino en 2015 Arabia Saudí como líder de una coalición militar, ha provocado la peor catástrofe humanitaria en el planeta.
Precisamente la semana pasada un enviado de la ONU al país aseguraba que Yemen tiene ante sí la mejor oportunidad para acabar con la guerra desde que hace ocho años se acelerará el conflicto entre los rebeldes hutís y el Gobierno. "Las partes han demostrado recientemente que las negociaciones pueden dar resultados", destacó Grundberg ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, apuntando al cambio de prisioneros pactado ya los compromisos para seguir liberando a detenidos.