El senador republicano estadounidense Lindsey Graham, uno de los aliados más próximos del presidente Donald Trump y una de las figuras más belicistas de su partido en política exterior, ha muerto a los 71 años después de sufrir una enfermedad "breve y repentina". Su oficina ha comunicado el fallecimiento este domingo, sin ofrecer más información sobre las causas. "El sábado por la noche, 11 de julio, el senador de los Estados Unidos Lindsey Graham murió después de una enfermedad breve y repentina. La familia del senador Graham agradece las oraciones en estos momentos y pide privacidad durante este periodo increíblemente difícil", señala el comunicado difundido en las redes sociales.
Graham había aparecido públicamente el viernes en Kiev, donde se reunió con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Durante la visita, la décima que hacía al país, anunció un acuerdo con la administración Trump para avanzar en un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.
La muerte del senador llega cuando se preparaba para disputar un quinto mandato consecutivo. Graham había ganado en junio las primarias republicanas de Carolina del Sur y tenía que competir en las elecciones legislativas de noviembre contra la candidata demócrata Annie Andrews. Su campaña contaba con el apoyo explícito de Trump.
De crítico feroz a aliado indispensable de Trump
Graham fue elegido por primera vez al Senado el año 2002 y asumió el cargo en enero del 2003, después de haber pasado por la Cámara de Representantes. Durante más de dos décadas en el Capitolio ocupó posiciones destacadas y, en el momento de su muerte, presidía el Comité de Presupuestos del Senado. Anteriormente, también había encabezado el Comité Judicial.
El republicano se presentó brevemente a las primarias presidenciales del 2016. Durante aquella campaña fue uno de los críticos más contundentes de Trump, a quien llegó a considerar no apto para ocupar la presidencia. La relación, sin embargo, cambió radicalmente después de la llegada del magnate a la Casa Blanca.
Con los años, Graham se convirtió en uno de los interlocutores más habituales de Trump en el Congreso, especialmente en asuntos de política exterior. Hablaban a menudo, compartían partidas de golf y el senador acabó ejerciendo como uno de los principales defensores del presidente dentro del Partido Republicano.
Trump ha lamentado su muerte en un mensaje publicado este domingo. "Siempre estaba trabajando y era un verdadero patriota estadounidense. Echaremos mucho de menos a Lindsey", ha afirmado el presidente de los EE. UU.
Las amenazas contra España por Rota y Morón
La figura de Graham también había adquirido protagonismo en España durante los últimos meses. El senador cargó repetidamente contra el gobierno de Pedro Sánchez por su negativa a facilitar las operaciones militares estadounidenses relacionadas con la guerra contra Irán.
El gobierno español impidió que las bases de Rota y Morón, ambas bajo soberanía española y de uso compartido con Estados Unidos, fueran utilizadas para atacar territorio iraní. Tras la decisión, quince aeronaves estadounidenses abandonaron las dos instalaciones militares y una parte se trasladó a Alemania y Francia.
La tensión aumentó cuando Madrid también restringió el uso del espacio aéreo español a los aviones militares vinculados a la operación. Graham reclamó entonces una respuesta directa de Washington. "Animaría firmemente al presidente Trump a no dejar sin respuesta la decisión del gobierno español de restringir su espacio aéreo al ejército de los Estados Unidos", escribió el senador en la red social X.
Graham abrió la puerta a imponer sanciones contra España e insistió en que Estados Unidos debía reconsiderar su presencia militar en el país. "Recomendaría nuevamente al presidente Trump que cerráramos las bases aéreas estadounidenses en España y las trasladáramos a un país que permitiera utilizar esos recursos para proteger a los Estados Unidos y el mundo. Cuanto antes se haga, mejor", afirmó.
En otra intervención, el republicano describió España como un país "poco fiable" y planteó reducir el número de tropas estadounidenses desplegadas en Europa. Sus declaraciones convirtieron a Sánchez en uno de los principales objetivos europeos del ala más dura del trumpismo.
Una línea dura contra Irán y un apoyo firme a Israel
Graham era conocido, sobre todo, por sus posiciones intervencionistas. Había apoyado la guerra de Irak, se había opuesto frontalmente al acuerdo nuclear con Irán impulsado por Barack Obama y defendía desde hacía años incrementar la presión política, económica y militar sobre Teherán.
También celebró los ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes y apoyó la última ofensiva contra el país. Entre sus propuestas estaba la ocupación de la isla iraní de Jark, un enclave estratégico para las exportaciones de petróleo de la República Islámica.
Paralelamente, Graham mantuvo durante toda su carrera una estrecha relación con Israel y fue una de las voces más favorables al gobierno israelí dentro del Congreso. Varios dirigentes del país han expresado sus condolencias y han destacado el apoyo constante que el senador dio a Israel.