El periodista independiente franco-marroquí Ali Lmrabet ha quedado en libertad este miércoles en Casablanca después de pasar tres días detenido. El comunicador, de 66 años y residente en Barcelona desde hace dos décadas, había sido arrestado el domingo cuando llegó al aeropuerto de Tánger. La Fiscalía marroquí mantiene abierta una investigación contra Lmrabet por presuntos delitos de injurias, difamación y falsedad informativa relacionados con contenidos publicados en las redes sociales.
Según un comunicado del Ministerio Público, el periodista fue detenido para ser interrogado sobre varias publicaciones digitales que contenían "declaraciones difamatorias e injuriosas contra personas e instituciones", así como "expresiones ofensivas dirigidas contra organismos regulados por la ley".
Después de ser trasladado a Casablanca, Lmrabet declaró ante la Fiscalía y fue sometido a un examen médico. Finalmente, el fiscal del Tribunal Penal de Casablanca ordenó su puesta en libertad mientras continúan las investigaciones. Las autoridades también le han devuelto los objetos que le habían confiscado al llegar al país: dos ordenadores, una memoria USB y un teléfono móvil. "Las consecuencias legales pertinentes se determinarán una vez concluya la investigación", ha señalado la Fiscalía.
Lmrabet había vuelto a Marruecos después de al menos cinco años de ausencia para obtener documentación laboral necesaria para tramitar su jubilación. El periodista sostiene que las acusaciones están relacionadas con su actividad profesional y sus opiniones políticas. "Mi caso no trata de nada más que de la libertad de expresión", ha afirmado el comunicador. Sobre las acusaciones de difamación, ha preguntado: "¿Dónde está la difamación? Si yo no digo que esta estructura oculta es una estructura criminal, que estas personas son ladrones o criminales, yo no digo nada de todo esto. Yo explico qué es una estructura oculta y quién hay detrás".
La detención había provocado las protestas de varias entidades defensoras de los derechos humanos y de la libertad de prensa. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos y Reporteros Sin Fronteras habían reclamado su puesta en libertad inmediata.
Considerado uno de los periodistas más críticos con las autoridades marroquíes, Lmrabet fue encarcelado en 2003 por cuestionar la figura del monarca. Dos años más tarde, las autoridades le prohibieron ejercer el periodismo durante una década, después de publicar un reportaje sobre los saharauis de los campamentos de Tindouf, en Argelia. Desde entonces reside en Barcelona, aunque ha continuado activo como comentarista político y colaborador de diversos medios españoles y europeos. En Marruecos dirigió la revista Le Journal, fundó la publicación Demain e impulsó diversos semanarios satíricos en árabe y francés, posteriormente clausurados por la justicia marroquí.
