El presidente de las Filipinas, Rodrigo Duterte, ha concedido poderes a la policía municipal para arrestar a aquellas personas sin vacunar contra la covid-19 que se salten el confinamiento decretado en Manila por el rebrote del virus. "Le ordeno a los capitanes de los 'bagangay' (barrio) para que busquen a aquellas personas que no están vacunadas y pídanlos u ordenen que se queden en casa. Y si se ahogan y salen y caminan por la comunidad, pueden ser detenidos. Si se ahogan, (la policía) está facultada para arrestarlos", ha declarado Duterte en un discurso televisado recogido por Efe.

Más restricciones

La amenaza de la detención no es la única medida que impulsa el gobierno del radical Duterte. También se prohíben las clases presenciales, los deportes que requieran contacto físico, el cierre de casinos y ferias y la limitación del aforo en restaurantes y otros locales entre el 30 y el 50%.

Filipinas registra un rápido aumento de contagios, vinculados en parte a la variante ómicron, y desde el 1 de enero los casos han saltado de unos 3.000 sábado pasado hasta los más de 17.000 registrados jueves. El archipiélago, que sufrió dos graves olas de la covid-19 a en abril y en septiembre pasados, acumula 2,89 millones de contagios, incluidos más de 51.740 muertos.

Según datos de Our World in Fecha, las autoridades filipinas han vacunado con la pauta completa más del 43% de su población. Una cifra bastante baja que deja en el país muy expuesto ante olas tan explosivas como la actual.

Medidas por todo el mundo

Aunque la estrategia de Filipinas es de las más extremas del mundo, otros países están optando por endurecer sus medidas contra los no vacunados. La Asamblea Nacional ha adoptado en primera lectura el proyecto de ley para introducir en Francia el pasaporte de vacunación, que veta el acceso a bares, restaurantes y lugares públicos a los no vacunados contra el coronavirus.

El gobierno portugués ha prorrogado hoy los controles fronterizos y otras restricciones que estaban vigentes para combatir el avance de ómicron, que deja cifras récord de contagios al país, pero abrirá el lunes las escuelas.

Por otra parte, los británicos, no están adoptando muchas restricciones contra los no vacunados, ya que quieren incentivar la vacunación de forma "voluntario". Boris Johnson se ha desmarcado de las políticas coercitivas de algunos estados europeos y ha apelado a la buena voluntad y la responsabilidad de los ingleses.

Mientras la OMS sigue alertando a los países más ricos que la vacunación tiene que ser mundial, si no olas como el actual se seguirán sucediendo.