El 4 de diciembre de 2024, Luigi Mangione esperó en el centro de Manhattan hasta que Brian Thompson, el director ejecutivo de UnitedHealthcare, salió de una reunión anual de inversores. Fue en ese instante cuando, según las imágenes de las cámaras, sacó su arma y asesinó al empresario a tiros. El acto, motivado por un profundo resentimiento contra la industria de la salud estadounidense, generó un debate público en el país, con opositores y detractores del asesino a partes iguales. Ahora, un año y pico después, una jueza federal de distrito ha dictaminado que Mangione no enfrentará la pena de muerte por la causa de homicidio que aún está en los tribunales. La decisión representa un revés para la fiscalía, que insistía en solicitar la pena capital para el joven de 27 años.
La magistrada Margaret Garnett ha aceptado retirar los cargos tres y cuatro —acoso interestatal y asesinato con arma de fuego— que son los que convertían el proceso federal en un caso con posibilidad de pena capital. Así, se acepta la petición de la defensa de Mangione, que había presentado una moción para que fueran desestimados. La decisión de la jueza radica en la necesidad de que los cargos cumplan con “la definición legal federal de 'delito violento' como cuestión de derecho”, cosa que solo considera que se cumple en los cargos uno y dos y no en los que contemplaban la pena de muerte.
“Este caso continuará con el juicio por los cargos primero y segundo, que acusan a Mangione de causar la muerte de Brian Thompson en virtud de las leyes federales contra el acoso”, ha explicado Garnett. Una vez desestimada la pena de muerte, el castigo máximo que el acusado enfrenta por sus delitos es la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Además, la jueza ha dictaminado que se admitirán en el juicio las pruebas recuperadas de la mochila de Mangione en el momento de su detención.
La mochila ha sido precisamente uno de los objetos de debate de la causa. La defensa de Mangione había intentado que se eliminara su contenido de la investigación alegando que el registro fue ilegal porque no había una orden judicial. En el momento de la detención, las autoridades encontraron varios objetos dentro de la bolsa, como una pistola o un cargador lleno, que podrían vincularlo con el asesinato.
También llevaba una libreta roja donde detallaba sus planes para llevar a cabo el tiroteo. "Golpeas al director general en la convención anual de contables parásitos. Es un acto selectivo, preciso y no pone en peligro a inocentes". Además, los agentes encontraron una nota manuscrita de 262 palabras, que comenzaba asumiendo la responsabilidad del asesinato. En su manifiesto Mangione mostraba su oposición general al sistema capitalista y, en particular, a las desigualdades extremas y las consecuencias sociales graves en el sector de la salud privada.