Londres rechaza el frente independentista: "No entraremos en debates constitucionales ni en más referéndums"

El gobierno británico ha enfriado este lunes las reclamaciones de Escocia, Gales e Irlanda del Norte para avanzar hacia un cambio constitucional y eventuales consultas de autodeterminación. Después de la reunión en Cardiff de los principales líderes nacionalistas de los tres territorios, un portavoz del ejecutivo ha dejado claro que Westminster no tiene intención de abrir ahora este debate. "El gobierno del Reino Unido está centrado en abordar las cuestiones que más importan a las familias, incluida la reducción de las presiones sobre las finanzas de los hogares y proporcionar una mayor seguridad económica, en lugar de entrar en debates constitucionales o en más referéndums", ha afirmado.

La respuesta llega después de que Rhun ap Iorwerth, John Swinney y Michelle O’Neill, líderes respectivamente del Plaid Cymru, el SNP y el Sinn Féin, hayan firmado un memorándum que reclama al gobierno británico que se prepare para posibles cambios constitucionales. Los dirigentes nacionalistas sostienen que "ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia" y defienden que corresponde a los ciudadanos de cada territorio decidir su futuro.

Londres apuesta por la "colaboración"

Ante este frente común, Downing Street ha evitado entrar en las demandas concretas planteadas en Cardiff y ha reivindicado la relación institucional con los gobiernos territoriales. "El enfoque del primer ministro para trabajar con los primeros ministros y viceprimeros ministros de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se basa en la cooperación y la colaboración", ha asegurado el portavoz del gobierno británico.

La posición encaja con la negativa expresada recientemente por Andy Burnham a reabrir a corto plazo la cuestión de un segundo referéndum escocés. El primer ministro escribió a Swinney para reiterar que repetir la consulta de 2014 continuaba fuera de los planes del gobierno después de haber hecho unas declaraciones en el Parlamento que habían alimentado la posibilidad de una nueva votación. Burnham, que llegó a Downing Street en julio, ha situado la descentralización de poderes y recursos dentro de Inglaterra entre las prioridades de su ejecutivo.

Tres vías y calendarios diferentes

A pesar de la declaración conjunta, las aspiraciones de los tres partidos nacionalistas siguen calendarios diferentes. El SNP quiere celebrar un segundo referéndum de independencia escocés durante los próximos cinco años, mientras que Mary Lou McDonald, presidenta del Sinn Féin, ha afirmado que espera que una consulta sobre la reunificación de Irlanda tenga lugar antes de 2030. El Plaid Cymru, en cambio, ha descartado impulsar un referéndum de independencia durante su primer mandato y centra ahora sus demandas en obtener más competencias para Gales.

El encuentro de Cardiff ha sido la primera reunión presencial de estos partidos desde que el Plaid Cymru ganó las elecciones galesas de mayo, un resultado que ha situado a fuerzas partidarias de un cambio constitucional al frente de los tres territorios. Los dirigentes han participado en calidad de líderes de sus partidos, y no formalmente como jefes de los respectivos gobiernos. Burnham tiene previsto reunirse con los tres primeros ministros el próximo mes, en un contexto en el que las demandas de autogobierno y autodeterminación han vuelto a situarse en el centro del debate territorial británico.