León XIV en Francia: baño de masas con 800.000 fieles, viaje a Lourdes y tolerancia cero con los abusos

El papa León XIV ha situado este domingo la penitencia, la conversión y la respuesta a los abusos en el centro de su visita a Francia. Ante unas 150.000 personas reunidas en el santuario de Lourdes, el pontífice ha pedido reaccionar ante “un mundo que va mal” y unos conflictos “cada vez más extendidos” que destruyen vidas inocentes. En su homilía, también ha rechazado las corrientes que, según ha afirmado, pretenden redefinir el valor de la vida humana ante la enfermedad, el sufrimiento o la vejez, y ha reivindicado Lourdes como un lugar donde la fragilidad es acogida y respetada.

Una llamada a afrontar las heridas de los abusos

La cuestión de los abusos sexuales dentro de la Iglesia marcará también esta jornada. En una reunión con los obispos franceses, León XIV les ha instado a continuar el camino emprendido en los últimos años y a mantener “la máxima vigilancia”. El papa ha reconocido las medidas adoptadas para escuchar a las víctimas, buscar la verdad y la justicia, reparar el daño y reforzar la prevención, pero ha insistido en que hay que perseverar. “Es fundamental continuar por el camino que habéis emprendido, manteniendo la máxima vigilancia”, ha afirmado.

El pontífice tiene previsto reunirse en privado con siete víctimas de abusos, entre las que hay una antigua alumna de Notre-Dame de Bétharram, un internado del suroeste de Francia afectado por numerosas acusaciones de abusos físicos y sexuales cometidos durante décadas. Una investigación publicada en 2021 estimó en aproximadamente 330.000 los menores que habrían sufrido abusos en Francia entre 1950 y 2020 por parte de miembros del clero o de laicos vinculados a la Iglesia. Según los datos recogidos, menos de 2.000 víctimas han recibido una indemnización.

De la multitud de París al recogimiento de Lourdes

La visita a Lourdes llega después de una jornada multitudinaria en París, donde el sábado cientos de miles de fieles asistieron a la misa celebrada por León XIV en la plaza de la Concordia y a lo largo de los Campos Elíseos. Ante la multitud, el papa centró el mensaje en lo que definió como la “sed más profunda y existencial del ser humano” y pidió a los católicos “llevar la esperanza allí donde reinan el desánimo y la sequedad espiritual”. También se dirigió especialmente a los jóvenes: “Queridos jóvenes, vosotros sois la Iglesia hoy”.

La ceremonia parisina tuvo también una destacada presencia política. Emmanuel Macron no asistió y estuvo representado por su esposa, Brigitte Macron, mientras que entre los asistentes se encontraban Marine Le Pen, Jordan Bardella, Édouard Philippe, Gabriel Attal y Bruno Retailleau. Durante su estancia en Francia, León XIV también ha defendido una "justa laicidad" que no excluya la religión del espacio público y ha sostenido que el Estado y las instituciones religiosas deben poder dialogar y cooperar.

Penitencia, conversión y una Iglesia que "tenga el valor" de cambiar!

En Lourdes, el Papa ha recuperado las palabras vinculadas a las apariciones de la Virgen a Bernadette —"¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!"— para reclamar también una conversión interna de la Iglesia. León XIV le ha pedido "tener el valor" de cambiar "para sanar las profundas heridas, las infidelidades y los dolorosos extravíos cometidos en su seno". La jornada continuará con un encuentro con enfermos, personal de asistencia y voluntarios, antes del rosario y de la tradicional procesión de las antorchas en el santuario.