Kim Jong-un desafía a Trump con una nueva lluvia de misiles mientras Washington busca recuperar el diálogo

Corea del Norte ha lanzado este jueves una decena de misiles balísticos de corto alcance en dirección al mar de Japón, en una nueva demostración de fuerza que coincide con los esfuerzos de Donald Trump para recuperar el diálogo con Kim Jong-un. Los proyectiles han sido detectados por las fuerzas armadas de Corea del Sur, que han informado de que los lanzamientos se han producido desde la zona de Pyongyang.

Japón también ha detectado un objeto que podría ser un misil balístico norcoreano. Según el Ministerio de Defensa japonés, el proyectil habría caído fuera de la zona económica exclusiva del país y, de momento, no se han registrado daños en barcos. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha ordenado reforzar la recopilación de información y verificar la seguridad del tráfico marítimo y aéreo.

Maniobras conjuntas entre Corea del Sur y EE.UU.

El ensayo llega en plena celebración de las maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur. Los ejercicios Ulchi Freedom Shield, que inicialmente debían prolongarse hasta el 27 de agosto, acabarán este viernes, según la planificación revisada por Washington. La administración Trump ha reducido el alcance de las maniobras con el objetivo, entre otros factores, de facilitar un eventual acercamiento a Pyongyang.

El movimiento encaja con el nuevo intento de Trump de recuperar el contacto directo con Kim. El presidente estadounidense ha afirmado que quiere reunirse con el líder norcoreano antes de que acabe el 2026 y ha asegurado que mantiene una relación positiva con él. Según informaciones publicadas en Estados Unidos, la Casa Blanca estudia la posibilidad de que el encuentro se produzca durante el viaje de Trump a Asia previsto para noviembre, coincidiendo con la cumbre de la APEC. No hay, sin embargo, ninguna reunión confirmada oficialmente.

Desde Pyongyang, la respuesta ha sido más distante. Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano y una de las principales portavoces del régimen, ha afirmado que no tiene constancia de contactos recientes entre Kim y Trump. Al mismo tiempo, ha calificado de provocadoras y ofensivas las maniobras militares que todavía mantienen Washington y Seúl. La dirigente norcoreana ha evitado, sin embargo, cerrar completamente la puerta a la relación personal entre su hermano y el presidente estadounidense.

La tensión, alrededor de Pyongyang

La tensión también gira en torno al programa nuclear norcoreano. Trump ha afirmado que Corea del Norte dispone de 57 armas nucleares, una cifra que no coincide con ninguna estimación oficial pública y que los expertos sitúan dentro de un margen más amplio. Lo más relevante políticamente es que Washington afronta una realidad que ha cambiado respecto a los primeros contactos entre Trump y Kim: Pyongyang ha continuado desarrollando su arsenal nuclear y considera estas capacidades un elemento esencial para su seguridad.

Trump y Kim ya se reunieron en tres ocasiones durante el primer mandato del presidente estadounidense. Las cumbres de Singapur, en 2018, y Hanói, en 2019, así como el encuentro posterior en la zona desmilitarizada, no permitieron llegar a un acuerdo sobre la desnuclearización ni sobre el levantamiento de las sanciones contra Corea del Norte.

Ahora, Washington parece dispuesto a volver a probar la vía personal, pero desde un escenario más complejo. Corea del Norte mantiene su programa nuclear, ha reforzado la cooperación militar con Rusia y continúa desarrollando su capacidad de misiles. Los lanzamientos de este jueves recuerdan, precisamente, que cualquier nueva iniciativa diplomática deberá convivir con una actividad militar que Pyongyang no parece dispuesta a detener.