La justicia brasileña ordena alargar dos horas la votación tras las denuncias de Lula y Bolsonaro

Un juez de la Corte Suprema de Brasil ha ordenado este domingo ampliar el horario de votación de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, después de que las candidaturas de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro denunciaran dificultades para que los ciudadanos pudieran llegar a los colegios electorales. La decisión judicial se ha producido en una jornada marcada por la tensión y las acusaciones de irregularidades, cuando los sistemas oficiales de las autoridades electorales ya habían empezado el recuento de votos.

La campaña del presidente brasileño había reclamado unas horas antes una prórroga de dos horas en todo el país, ante las incidencias detectadas en el transporte público de varias ciudades. "No permitiremos que haya robo", ha advertido Lula, que se disputa la reelección con el senador opositor, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El Partido de los Trabajadores (PT) había presentado un recurso de urgencia ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) para reclamar que los centros de votación continuaran abiertos más allá de las 17:00 horas locales, la hora de cierre prevista inicialmente.

Detrás de la petición de Lula están las denuncias sobre la reducción del servicio de autobuses municipales durante la jornada electoral. El PT acusa a varios alcaldes contrarios al presidente de haber ignorado las órdenes de la Justicia Electoral, que establecían la gratuidad del transporte público y exigían mantener una frecuencia de paso equivalente a la de un día laborable. Según la formación, estas instrucciones no se han respetado en diferentes puntos del país, lo que habría impedido a numerosos electores desplazarse hasta las urnas con normalidad.

Uno de los episodios más destacados se ha registrado en Salvador, la quinta ciudad más poblada de Brasil, donde la Justicia Electoral ha ordenado detener al secretario municipal de Movilidad, Pablo Souza. La medida responde a las sospechas de que habría retirado autobuses de la circulación con la intención de perjudicar a Lula durante esta segunda vuelta. Las denuncias por la falta de transporte también han llegado desde São Paulo, la ciudad más poblada del país. Salvador, capital de Bahía, está gobernada por una formación de centroderecha aliada de Bolsonaro y registró un apoyo especialmente elevado al candidato del PT durante la primera vuelta de las presidenciales. En aquella votación, Lula obtuvo el 65% de los sufragios en la ciudad, mientras que su adversario se quedó en el 27%.

La candidatura de Bolsonaro también ha acudido a la justicia para pedir más tiempo de votación, pero con unos argumentos diferentes de los expuestos por el presidente. Según varios medios locales, el senador ha solicitado una ampliación del horario en municipios de los estados de São Paulo, Paraná y Santa Catarina, donde las lluvias intensas de las últimas horas habrían complicado el acceso a los colegios electorales. A diferencia de Lula, que reclamaba una medida general para todo el territorio brasileño, Bolsonaro ha concentrado su petición en las zonas afectadas por los problemas meteorológicos.

Lucha encarnizada

Las dos reclamaciones llegan en plena segunda vuelta de unas elecciones presidenciales especialmente ajustadas, con Lula y Bolsonaro disputándose la presidencia de Brasil después de una campaña en que todos los sondeos los situaban en una situación de empate técnico. Así, mientras el Partido de los Trabajadores denuncia obstáculos en el transporte público municipal, la candidatura de Bolsonaro señala los problemas de movilidad provocados por las condiciones meteorológicas.