Israel registra hasta el mediodía la participación más alta en 45 años en unas elecciones clave para Netanyahu

La participación en las elecciones legislativas de Israel ha registrado este martes las cifras más altas en décadas durante las primeras horas de votación, en unos comicios considerados decisivos para el futuro político del primer ministro, Benjamin Netanyahu. Según los datos del Comité Central Electoral, el 31,5% de los electores había votado al mediodía, el porcentaje más elevado registrado a esa hora desde 1977.

Las elecciones de este martes son las primeras que se celebran en el país desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que desencadenaron la guerra en Gaza y marcaron un punto de inflexión en la política y la seguridad israelíes. La votación se presenta como un examen de la gestión de Netanyahu, especialmente en lo que se refiere a los fallos de seguridad que precedieron a los ataques y a la respuesta militar posterior.

El primer ministro ha depositado su voto durante la mañana, en una jornada en la que los electores tienen que decidir la composición del nuevo Parlamento israelí, la Knesset, formado por 120 escaños. Netanyahu, que es el jefe de gobierno que ha ocupado el cargo durante más tiempo en la historia del país, aspira a mantenerse en el poder al frente del Likud y de sus aliados de la derecha religiosa y ultraortodoxa.

Eisenkot, ¿la sorpresa?

Delante tiene una oposición encabezada por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor del ejército israelí, que ha articulado una alternativa centrada en la responsabilidad política por los errores del 7 de octubre y en cambios en la gestión de la seguridad nacional. Las encuestas previas apuntan a una carrera ajustada y no garantizan que ninguno de los dos bloques obtenga los 61 escaños necesarios para formar una mayoría parlamentaria.

Más allá de la continuidad del gobierno, los comicios están marcados por las consecuencias de los conflictos armados de los últimos años, incluidas las guerras en Gaza, el Líbano y el Irán, como también por el deterioro de las relaciones de Israel con una parte de la comunidad internacional. La seguridad, el servicio militar y la responsabilidad del gobierno por los hechos de 2023 son algunos de los principales ejes del debate electoral.

La participación registrada durante las primeras horas apunta a una movilización importante del electorado, aunque todavía no permite anticipar el resultado final. La distribución de los escaños entre los diferentes partidos y las posibles alianzas postelectorales serán determinantes para saber si Netanyahu puede seguir gobernando o si la oposición consigue articular una alternativa.

Yashar denuncia posibles irregularidades en las papeletas

El partido opositor Yashar, que lidera Eisenkot, ha denunciado ante la Comisión Electoral Central de Israel posibles irregularidades en varios colegios, tras recibir avisos sobre papeletas dañadas o desaparecidas. La formación ha pedido que se inspeccionen los puntos de votación afectados y que se repongan las papeletas, ante la sospecha de que los incidentes podrían responder a una interferencia deliberada en el proceso electoral.

El partido Pueblo de Israel también ha informado de problemas con papeletas ausentes o colocadas de manera que parecieran en blanco. La comisión electoral ha indicado que investiga las denuncias particulares, pero que, hasta ahora, no ha detectado indicios de una manipulación sistemática de la votación.