La diplomática israelí en España, Dana Elrich, ha desvinculado a Israel de cualquier posible implicación en la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio y ha advertido al Gobierno que el alejamiento entre los dos países puede tener consecuencias en materia de seguridad. "No trabajar con Israel sobre nuestra defensa también tiene un precio sobre los ciudadanos españoles", ha afirmado este jueves durante su intervención en el Foro Nueva Economía, en Madrid.
Elrich, encargada de negocios de la embajada israelí en España, ha asegurado que le sorprendió que el Ejecutivo español relacionara a Israel —y también a Rusia— con la llegada masiva de migrantes sin disponer, según ella, de información o informes que lo avalaran. La diplomática ha calificado estas acusaciones de desinformación y ha lamentado que el debate se centrara en un eventual papel de Israel en los hechos en lugar de poner el foco en la seguridad de Ceuta. "Que se hable de Israel en este contexto, en vez de hablar de la seguridad de Ceuta, mientras estamos en una emergencia nacional en España, todavía me sorprende", ha declarado.
Tensión entre España e Israel
Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado de las relaciones entre Madrid y Jerusalén. El Gobierno de Pedro Sánchez ha mantenido una posición especialmente crítica con Israel por su actuación en Gaza y ha defendido el reconocimiento del Estado palestino. En paralelo, Israel ha reforzado su relación estratégica con Marruecos, un factor que añade complejidad al equilibrio diplomático en la región.
A pesar de esta situación, Elrich ha insistido en que el acercamiento de Israel a Marruecos no implica renunciar a la relación con España. "Ser aliado de uno no significa que nos olvidemos de los otros aliados", ha señalado. Según la diplomática, España sigue siendo un socio para Israel, aunque ha considerado que las decisiones del Gobierno español pueden haber dejado en segundo plano la seguridad de los ciudadanos.
Elrich ha situado la política de seguridad y la respuesta ante las amenazas procedentes de Irán entre los ámbitos en los que los dos países deberían cooperar. Ha defendido la necesidad de "trabajar juntos contra las amenazas" y ha reivindicado la importancia de mantener los canales de colaboración abiertos.
Israel quiere una condena a Hamás
Para recuperar una relación "normal" con el actual gobierno español, sin embargo, la diplomática ha reclamado un cambio en el discurso político de Madrid. En concreto, ha pedido una condena más contundente del terrorismo atribuido por Israel a Hamás, Irán y Hezbolá.
La crisis diplomática se agravó en 2024. El Gobierno de Sánchez anunció el reconocimiento del Estado palestino, una decisión que provocó la retirada de la embajadora israelí, Rodica Radian-Gordon. Meses antes, España también había retirado su embajadora de Israel, en una decisión destinada a situar las dos representaciones diplomáticas al mismo nivel.
En este contexto, las declaraciones de Elrich evidencian la voluntad israelí de mantener abierta la puerta a la cooperación con España, pero también la distancia política que separa actualmente a los dos gobiernos.
