Un incendio arrasa 13.000 hectáreas en el norte de Portugal, mientras los bomberos trabajan para controlarlo

Un gran incendio, que desde el jueves arrasa la zona de Vouzela, a unos 60 kilómetros al sureste de Oporto, ha quemado más de 13.000 hectáreas, en lo que ha sido el principal foco de preocupación estos días en Portugal. Sin embargo, este domingo, la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC) de Portugal ha informado de que el fuego está "más estabilizado". Desde que se declaró el incendio, continúan trabajando para controlarlo y extinguirlo más de 1.200 bomberos, junto con militares españoles. "Las condiciones meteorológicas han mejorado un poco, y el perímetro del incendio está prácticamente sin llamas", ha señalado un responsable de la ANEPC en declaraciones a la agencia EFE. Las autoridades portuguesas esperan que el incendio quede estabilizado hacia el final del día, cuando previsiblemente habrá más humedad y cambiará la dirección del viento.

Los 1.257 bomberos, 416 medios terrestres y 18 medios aéreos portugueses sobre el terreno contarán, además, con la ayuda de dos Canadair enviados por Italia y otro procedente de España, que se sumarán a las tareas de extinción del incendio durante este domingo. El envío de estos tres aviones contraincendios se ha efectuado en el marco de la activación por parte de Portugal del mecanismo europeo de protección civil. El gobierno portugués decretó el estado de alerta hasta este lunes, ante el alto riesgo de incendios y las temperaturas extremas en todo el Portugal continental, y el ministro del Interior, Luis Neves, adelantó el sábado que se prevé la posibilidad de alargarlo durante la próxima semana. Por su parte, el vicepresidente de la Cámara municipal de Vuzela, Marco Dias, ha afirmado que el incendio "está más tranquilo, pero no está controlado", ya que todavía les preocupan dos flancos del fuego.

Evitar repetir los incendios del verano pasado

Este incendio de grandes dimensiones ha coincidido con otros cuatro incendios en Barcelos, en la subregión de Tamega y Sousa, Cinfães, en la península de Setúbal y en el área metropolitana de Oporto, concretamente en la localidad de Arouca. En este sentido, el gobierno portugués quiere evitar que se repitan los episodios de fuego del verano pasado, en que varios incendios quemaron unas 270.000 hectáreas. Los más graves se produjeron también en el norte del país, sobre todo en los distritos de Aveiro, Oporto y Viana do Castelo. Por eso, piden que no se encienda fuego y que no se utilice maquinaria en zonas rurales y forestales.