Una de las cuestiones que ha generado polémica en Estados Unidos en torno al primer año del segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca es el enriquecimiento personal de la fortuna del magnate republicano, que ya era muy rico cuando llegó a la presidencia por segunda vez, pero un año después, aún lo es mucho más. En cifras, 3.000 millones de dólares más rico. Ahora posee una fortuna récord de 7.300 millones de dólares, frente a los 4.300 millones de dólares de 2024, cuando aún optaba al cargo. Esta ganancia de 3.000 millones de dólares le hizo subir 118 puestos en la lista Forbes 400, donde este año ocupa la posición 201, según la revista. Trump ha sido acusado de usar la presidencia y la Casa Blanca para enriquecerse a sí mismo y a su familia, aprovechando el poder oficial para impulsar negocios privados y obtener ventajas económicas personales, más allá del servicio público que comporta ostentar este cargo. Un enriquecimiento sin precedentes en la historia de Estados Unidos.
Trump y su familia han logrado incrementar su riqueza durante su mandato a través de negocios diversos, especialmente vinculados a las criptomonedas, los bienes de marca y actividades empresariales con vínculos claros con su figura presidencial. La Trump Organization y negocios vinculados, incluidos hoteles, campos de golf, líneas de productos con marca (merchandising), lanzamientos de nuevos activos y contactos internacionales, han reportado grandes ingresos mientras Trump ejerce el cargo, lo que genera preocupaciones sobre posibles conflictos de intereses. La mayor parte del aumento del patrimonio neto de Trump, sin embargo, se debe a su inversión en criptomonedas, que le proporcionó una gran cantidad de efectivo. Todavía le quedan muchas monedas, cuyo valor se disparará a medida que se vayan liberando durante su presidencia, según Forbes, que estima que 2025 ha sido el más lucrativo de toda su carrera profesional.
El lucrativo negocio de las criptos
Lo explica muy bien The New Yorker. “La cronología comienza en septiembre de 2024, un par de meses antes de las elecciones presidenciales. Fue entonces cuando Trump anunció que su familia se asociaría con la familia de un viejo amigo suyo, el promotor inmobiliario Steve Witkoff (actual diplomático de la administración Trump), y con dos emprendedores digitales poco conocidos, Zachary Folkman y Chase Herro, para crear una nueva empresa de criptomonedas llamada World Liberty Financial, en la que participarían sus tres hijos, Eric, Donald Jr. y Barron. En un mensaje en las redes sociales, Trump declaró: ‘Las criptomonedas son una de esas cosas que tenemos que hacer. Nos guste o no, lo tengo que hacer’. Al mes siguiente, aparentemente había disipado cualquier duda que pudiera haber tenido sobre la comercialización de activos digitales de valor dudoso entre sus partidarios. En una publicación que anunciaba una venta de tokens de criptomonedas que World Liberty estaba organizando, declaró: ‘Esta es TU oportunidad de ayudar a modelar el futuro de las finanzas’.
Según Reuters, los Trump tienen derecho a recibir setenta céntimos por cada dólar recaudado con la venta de tokens de World Liberty. Inicialmente, tuvo dificultades para consolidarse. Hasta que Trump llegó a la Casa Blanca y entró en escena el criptoempresario Justin Sun, un multimillonario nacido en China y fundador de la plataforma de criptomonedas Tron, a quien la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) acusó de fraude, lo que él negó. Sun destinó aproximadamente 40 millones al presidente electo y a sus familiares, lo que desencadenó una bonanza que desde entonces ha crecido como una bola de nieve. En un tuit anunciando su compra, Sun escribió: “¡Tron se compromete a hacer que los Estados Unidos vuelvan a ser grandes y a liderar la innovación. ¡Vamos!”. Tras la victoria electoral, en febrero, el SEC, ahora bajo una nueva dirección, pidió a un tribunal que suspendiera su demanda contra Sun, que para aquel momento, ya había aumentado su participación en World Liberty a 75 millones de dólares.
Hace un año, el 17 de enero de 2025, tres días antes de volver a la Casa Blanca, Trump lanzó una memecoin, $TRUMP, y su esposa lanzó su propia moneda, $MELANIA, sumando cientos de millones a su fortuna. The New Yorker recuerda que después de que los Trump anunciaran las monedas en sus cuentas de redes sociales, su valor se disparó. "$TRUMP es actualmente el meme digital más popular del mundo", dijo Eric Trump en unas declaraciones a The Times. "Esto solo es el comienzo". La administración Trump ha implementado políticas más favorables a las criptomonedas, lo que ha impulsado el mercado cripto dentro de los Estados Unidos y ha beneficiado directamente a estos negocios familiares.
Un informe demoledor
Se han alzado voces que cuestionan que políticas públicas —como cambios en la regulación cripto o contactos internacionales— beneficien intereses privados de la familia Trump, planteando posibles conflictos de interés y el uso de la Casa Blanca como plataforma de enriquecimiento. El representante Jamie Raskin, político, abogado y profesor de derecho constitucional estadounidense, representante demócrata del octavo distrito de Maryland en la Cámara de Representantes desde 2017, el miembro de mayor rango del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, publicó el pasado mes de noviembre un nuevo informe que revela cómo el presidente Donald Trump y su familia han transformado la presidencia en una operación personal para generar dinero, añadiendo miles de millones de dólares a su patrimonio neto a través de esquemas de criptomonedas entrelazados con gobiernos extranjeros, aliados corporativos y actores criminales.
El informe, Trump, Crypto, and a New Age of Corruption, documenta cómo el presidente ha utilizado su cargo para enriquecerse a sí mismo y a su familia. “Donald Trump ha convertido el Despacho Oval en la *startup* de criptomonedas más corrupta del mundo, acumulando fortunas sorprendentes para él y su familia en menos de un año. Mientras tanto, Trump ha estado indultando a delincuentes que cometen fraudes con criptomonedas y desmantelando las regulaciones que protegen a los inversores norteamericanos legítimos. Todavía no sabemos de dónde proviene todo este dinero, pero Estados Unidos nunca ha visto una corrupción de esta escala dentro de la Casa Blanca”, asegura el informe, que documenta cómo el presidente ha utilizado su cargo para enriquecerse a sí mismo y a su familia (con tenencia de criptomonedas por un valor de hasta 11.600 millones de dólares e ingresos de más de 800 millones de dólares por la venta de criptoactivos solo durante la primera mitad de 2025), al tiempo que desmantela la supervisión federal y las salvaguardas que en su momento protegían a los norteamericanos del fraude, las estafas y la explotación financiera.
El informe también lo acusa de corrupción. “Actores extranjeros e intereses corporativos han estado comprando acceso y favores del presidente y de su administración, canalizando dinero hacia las empresas de criptomonedas de la familia Trump y haciendo grandes donaciones con motivaciones políticas. A cambio, estos patrocinadores financieros han recibido recompensas rápidas: reducciones regulatorias, concesiones políticas y la finalización discreta de las investigaciones federales sobre los principales actores de la industria de las criptomonedas”. Trump ha concedido indultos y ha revertido sanciones a conocidos malos actores que han apoyado financieramente sus proyectos.
Un balance más sólido que nunca
Pero la marca Trump no solo está en el mundo cripto: también continúa generando dinero con **productos bajo licencia** (ropa, accesorios, etc.), edificios, hoteles y otras fuentes. Entre campos de golf, complejos turísticos y edificios para diversos usos, Trump posee casi 20 importantes propiedades inmobiliarias. Entre estas se incluyen lugares emblemáticos como Mar-a-Lago en Florida, la Torre Trump en la Quinta Avenida de Nueva York y los campos de golf de Escocia. También se lanzó sobre bonos municipales y corporativos, y según Forbes, el balance de Trump es ahora más sólido que nunca, con unos pasivos estimados en 1.100 millones de dólares y unos activos de 8.400 millones de dólares, de los cuales 1.100 millones corresponden a activos líquidos”.
