El sur de Europa afronta este fin de semana una nueva escalada de temperaturas extremas con máximas que pueden alcanzar los 40 grados, en un episodio de calor intenso que afecta especialmente a Portugal, Francia e Italia y que mantiene en alerta a los servicios meteorológicos y de protección civil ante el riesgo de incendios forestales y condiciones meteorológicas adversas.
En Portugal, la situación es especialmente preocupante. Todo el territorio continental se encuentra bajo aviso amarillo por la persistencia de temperaturas elevadas, según ha informado el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA). Varios municipios han sido clasificados con riesgo "muy elevado" o "máximo" de incendios rurales, en un contexto de calor seco y vientos que pueden favorecer la propagación del fuego.
Las previsiones indican máximas que rozarán los 39 grados en ciudades como Santarém, Évora y Setúbal, mientras que otras capitales de distrito como Braga, Coimbra, Castelo Branco o Beja se moverán entre los 37 y los 38 grados. El escenario podría empeorar durante los próximos días, con temperaturas generalizadas de entre 30 y 37 grados y picos de hasta 40 en zonas del interior como el Alentejo o el valle del Duero. Las noches tropicales, con mínimas muy elevadas, también se extenderán por gran parte del país.
Las autoridades portuguesas han alertado de que más de 160 municipios de 17 distritos se encuentran en situación de peligro máximo de incendio, con condiciones que dificultan las tareas de extinción, especialmente en las regiones del interior norte, centro y Algarve.
Calor extremo en todas partes
En Francia, el país se prepara para una segunda ola de calor después de la registrada a finales de mayo. Météo France prevé una subida progresiva de las temperaturas, que se iniciará en el sur del país y se extenderá hacia el norte durante el fin de semana. Aunque no se esperan récords históricos, sí se prevén valores muy elevados para la época del año.
Este viernes, el sur francés ya supera los 30 grados en la costa mediterránea, mientras que el sábado la masa de aire cálido avanzará hacia la mitad sur con máximas de hasta 34 grados en la Provenza. El domingo, el calor se intensificará aún más en el suroeste, con hasta 34 grados en Aquitania, mientras que el norte del país se mantendrá en valores más suaves, alrededor de los 25-27 grados en la región de París.
Italia también entra en fase de calor estival avanzada, con temperaturas que superarán los 30 grados en gran parte del territorio y que pueden llegar a los 34 en el sur y en las islas. El Ministerio de Sanidad italiano ha activado para el domingo la alerta amarilla en varias ciudades del centro del país, como Perugia, Campobasso y Ancona, ante el impacto potencial del calor sobre la salud de la población vulnerable.
En paralelo, en España, cuatro regiones han activado avisos por temperaturas de hasta 40 grados, vientos fuertes y mala mar, con especial incidencia en Andalucía y Galicia. Sin embargo, el foco principal de las autoridades meteorológicas europeas se sitúa en la persistencia de este episodio en el conjunto del sur del continente.
Los servicios meteorológicos alertan de que a partir del sábado podría aumentar la inestabilidad atmosférica en algunas zonas, con crecimiento de nubosidad, tormentas puntuales y rachas fuertes de viento, un factor que podría complicar aún más la situación en áreas ya castigadas por el calor. El episodio confirma una tendencia recurrente en los últimos veranos: olas de calor más intensas, más tempranas y con un impacto creciente sobre la gestión de los recursos naturales, la salud pública y el riesgo de incendios en buena parte del sur de Europa.