Europa vuelve a mirar los ventiladores como un producto de primera necesidad. Las últimas olas de calor han provocado una carrera por comprar aparatos de refrigeración en varios países, con estanterías vacías, pedidos disparados y consumidores buscando cualquier solución para poder dormir o trabajar con temperaturas extremas.
El fenómeno se explica, en parte, porque Europa parte de una base muy baja. Según la Agencia Internacional de la Energía, la presencia de aire acondicionado en el continente ronda solo el 20%, muy por debajo de la de Norteamérica o de muchas ciudades asiáticas. Durante décadas, muchas casas europeas se han pensado para conservar el calor en invierno, no para expulsarlo en verano.
Francia vacía estanterías
Francia es uno de los ejemplos más claros de esta fiebre del ventilador. Según Le Monde, durante la ola de calor de finales de mayo se vendieron 680.620 ventiladores en solo siete días, una subida del 1.500% respecto al año anterior. La facturación llegó a los 28,4 millones de euros y aquella semana concentró más de la mitad de todos los ventiladores vendidos desde enero.
Los aparatos de aire acondicionado también crecieron con fuerza y las ventas subieron un 61% en mayo. Además, el precio medio de un aire acondicionado móvil vendido por internet pasó de 493 a 537 euros en un mes.
La urgencia también se notó en las grandes cadenas. Carrefour vendió 30.000 ventiladores y aparatos de aire acondicionado en Francia en un solo lunes. Su director general, Alexandre Bompard, lo resumió así: "Es mil veces más que un día normal".
El Reino Unido dispara las ventas un 3.000%
El Reino Unido también ha vivido un estallido de demanda. Currys informó de que las ventas de ventiladores habían subido casi un 3.000% respecto al fin de semana anterior, mientras que las de aires acondicionados crecían un 330%. Las búsquedas de ventiladores en su web también se dispararon casi un 1.500%.
En España, el mercado de la climatización también sigue creciendo, ya que según DBK Informa, citado por Europa Press, las ventas de equipos de aire acondicionado en España y Portugal llegaron a los 2.245 millones de euros en 2025, un 6,9% más que el año anterior.
Comprar frío también tiene un coste
La carrera por los ventiladores y el aire acondicionado tiene otra cara: el consumo eléctrico. En el Reino Unido, el operador Neso tuvo que pedir generación adicional por el aumento de demanda en plena ola de calor. La Agencia Internacional de la Energía recuerda que los aires acondicionados y ventiladores ya representan cerca de una quinta parte de la electricidad consumida en los edificios del mundo.
El aire acondicionado puede ser una herramienta de salud pública durante las olas de calor, sobre todo para personas mayores, enfermas o que viven en pisos mal aislados. Pero si su uso crece sin edificios más eficientes ni una red eléctrica preparada, también puede agravar los picos de consumo.