De entre todas las historias humanas que han dejado los terremotos de San Juan en Venezuela, ha habido algunas que, por su crudeza, han tenido un impacto aún mayor que el resto. Entre estas se encuentra la de la familia de Galicia (un matrimonio y sus dos hijos) que había viajado para encontrarse con su familia en la zona de La Guaira, que ha sido la más afectada por los seísmos. El matrimonio Hernández Taberneiro, que había llegado a Marín hace siete años, formado por Yhosvany y Adela, se marchó a su país de origen con sus niños, Lía y Ulises, aprovechando que terminaba el curso escolar. No habían vuelto desde que emigraron a finales de la década pasada y su billete de vuelta era para el próximo 16 de julio, según explica al diario El País la familia. Ahora, los Hernández Taberneiro forman parte de la larga lista de víctimas mortales de esta tragedia; los cuatro y sus abuelos, Carmen y Roger, los padres de Yhosvany, han quedado sepultados por los escombros. Según las últimas actualizaciones del Ministerio de Exteriores, hay 17 muertos españoles (entre los que se encuentra esta familia, con doble nacionalidad), aunque las previsiones son que esta cifra aumente exponencialmente. Ahora mismo, hay 138 desaparecidos. Según las últimas cifras oficiales, en total han muerto 1.719 personas.
Salvados por salir a fumar
La historia de la familia gallega es trágica, ya que el reencuentro entre abuelos, padres y nietos se producía ese mismo miércoles, jornada en la que celebraban el cumpleaños de Yhosvany y Roger. La hija, hermana y tía de las víctimas explica que tanto ella como su hijo, presentes en el encuentro, bajaron a fumar y se salvaron de quedar sepultados bajo los escombros, ya que no quería molestar a los niños. Es ella quien explica a El País las dificultades para recuperar los cuerpos de sus familiares y poderlos enterrar. Lamenta que, a pesar de que prácticamente ha pasado una de la tragedia y que por su barrio de La Guaira no ha llegado maquinaria para poder levantar los escombros y rescatarlos. No es una situación exclusiva de la familia Hernández Tabernero, ni mucho menos. En algún momento, denuncia Mabel Hernández, llegaron dos excavadoras, pero como no tienen gasolina, no las pudieron usar. La situación que describen es de impotencia absoluta.
En una nueva comparecencia de prensa, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha actualizado datos y cifras que incluyen casos tan impactantes como el de la familia de Marín. En este sentido, ha asegurado que mañana miércoles despegará un avión hacia Caracas con un equipo Start y el hospital de campaña de emergencia ante “los numerosos heridos” que hay en Venezuela, un pueblo “hermano”. El ministro ha asegurado que el Gobierno les dará apoyo “tanto tiempo como sea necesario en estos momentos tan dramáticos y de emergencia”.
