En el vestuario del Barça ya saben qué dos canteranos son los nuevos niños mimados y van directos al once

En el vestuario del Barça ya empiezan a tener claro cuáles son las dos grandes revelaciones de la pretemporada. Hamza Abdelkarim y Xavi Espart han aprovechado cada entrenamiento y cada amistoso para convencer a Hansi Flick. El técnico valora perfiles distintos, pero en ambos casos ha encontrado futbolistas capaces de ofrecer soluciones inmediatas sin necesidad de acudir al mercado.

Hamza ha impresionado por su instinto como delantero centro. Fija centrales, ataca el área, presiona con energía y entiende que su función principal pasa por convertir en ventaja los centros de Lamine Yamal. Espart, en cambio, ha ganado terreno como lateral derecho gracias a su inteligencia táctica, su pasado como pivote y su capacidad para cerrarse hacia dentro durante la salida de balón.

Los dos favoritos de Flick en pretemporada

El egipcio empezó la preparación después de participar en el Mundial y no tardó en dejar huella. Sus goles, sus movimientos y su facilidad para ocupar zonas de remate han llamado la atención del cuerpo técnico. En un equipo que sigue buscando soluciones para el nueve, Hamza representa una alternativa interna con unas características que Ferran Torres o Dani Olmo no ofrecen exactamente.

Hamza Abdelkarim Barca
Hamza Abdelkarim Barca

Espart también ha escalado posiciones. Hansi Flick aprecia especialmente que pueda actuar como lateral sin comportarse como un carrilero convencional. Cuando Lamine permanece abierto, el canterano puede aparecer por dentro, asociarse con los centrocampistas y garantizar una salida limpia. Esa versatilidad le permite competir por minutos en una posición donde Jules Koundé parecía tener una jerarquía prácticamente indiscutible.

Directos a pelear por un sitio en el once

Dentro del vestuario ya no se habla de ellos únicamente como jóvenes invitados a completar la pretemporada. Ambos han conseguido mantenerse en la dinámica del primer equipo y generar dudas reales en posiciones importantes. Hamza tiene delante a atacantes consolidados, mientras Espart debe superar la competencia de Koundé y otros laterales, pero Flick ha demostrado que no regala minutos por antigüedad.

La gran ventaja de los dos es que ofrecen precisamente lo que el entrenador necesita. Hamza aporta, remate y capacidad para fijar centrales; Espart, control, asociación y lectura de juego. Nadie puede asegurar que comiencen la Liga como titulares, pero ambos están mucho más cerca del once de lo previsto cuando arrancó julio. Flick los ha convertido en dos de sus niños mimados de la pretemporada y ahora deberán responder cuando lleguen los partidos oficiales. Si mantienen el nivel, el Barça puede haber encontrado dos refuerzos sin pagar un euro y alterar varias jerarquías desde el inicio.