Joshua Schulte, un ingeniero informático que trabajó para la agencia de inteligencia (CIA) de EE.UU., ha sido condenado a 40 años de cárcel por filtrar documentos secretos a Wikileaks y poseer material pornográfico infantil, entre otros delitos, según documentos judiciales. Schulte, de 35 años, se declaró culpable en 2022 de las acusaciones relacionadas con la filtración de documentos clasificados de la CIA, un caso conocido como Vault 7 y considerado el mayor robo de información sufrido por la agencia de inteligencia de EE.UU., que lo definió como un "Pearl Harbor digital".
El nombre de Vault 7 se lo dio la organización encabezada por el periodista australiano Julian Assange, que está en prisión en el Reino Unido a la espera de que se decida sobre una petición de extradición de EE.UU., por haber sacado a la luz miles de documentos secretos de diversos países. Si Assange pone un pie en Estados Unidos afronta un proceso judicial en el que se le juzgaría por 18 delitos de espionajes e intrusión informativa por las publicaciones que el portal WikiLeaks filtró sobre los crímenes de guerra estadounidenses en Irak y Afganistán. En total, Assange podría encontrarse con una condena de 175 años de cárcel.
Condenado por múltiples cargos
El ingeniero informático ha sido sentenciado a 40 años de cárcel por el juez de distrito Jesse M. Furman, quien en la sentencia dictada este jueves afirmó que el daño causado por el condenado “fue enorme”. Schulte ha sido condenado por cargos de espionaje, pirateo de computadoras y por mentir a agentes policiales federales acerca de la entrega de material clasificado a Wikileaks, además de desacato a la justicia, falso testimonio y posesión de material pornográfico infantil.
El caso Vault 7 reveló actividades de la CIA fuera de EE.UU. mediante espionaje de teléfonos inteligentes y uso de aparatos de televisión como grabadores. Según el juez Furman, Schulte siguió cometiendo delitos en la cárcel, pues trató de filtrar más documentos clasificados y escondió en un archivo oculto de su computadora imágenes de abusos sexuales a niños.
Por su parte, el caso de Assange todavía no se puede dar por cerrado y ya han pasado cerca de 13 años desde que WikiLeaks publicó las filtraciones de documentos estatales más grande de la historia. El contenido de estos documentos señalaba directamente al ejército de los Estados Unidos y a sus actuaciones crueles y desproporcionadas en el Oriente Medio. La publicación de estos documentos hizo que Assange fuera reconocido y admirado por todo el mundo, sin embargo, también lo pusieron en el punto de mira de los Estados Unidos, ya que los trapos más sucios de su ejército quedaban al descubierto. La justicia norteamericana no tardó en tildarlo de traidor y Assange acabó pedido asilo político en la embajada del Ecuador en Londres.
