El Departamento de Defensa de Estados Unidos se prepara para “semanas” de operaciones terrestres en Irán, según ha informado The Washington Post citando a funcionarios estadounidenses. El movimiento apunta a una posible nueva fase del conflicto, después de un mes de ofensiva centrada sobre todo en bombardeos aéreos.
Según fuentes del Pentágono recogidas por el diario estadounidense, cualquier intervención sobre el terreno no sería una invasión a gran escala, sino que pasaría por “incursiones conjuntas” de fuerzas especiales y unidades de infantería. Sin embargo, estas operaciones expondrían a las tropas a riesgos importantes, como ataques con drones, misiles, fuego terrestre o artefactos explosivos improvisados.
Despliegue y objetivos estratégicos
Miles de soldados estadounidenses ya han sido desplegados en Oriente Medio. Washington ha confirmado también el envío de elementos de una división aerotransportada y de una brigada de combate, con cifras que podrían situarse entre 1.000 y 2.000 militares, que se sumarían a los 3.500 marines y a los 2.000 paracaidistas.
Dentro de la administración de Donald Trump, en las últimas semanas se ha puesto sobre la mesa la posible toma de la isla de Kharg, un enclave clave para la exportación de petróleo iraní, así como incursiones en zonas costeras próximas al estrecho de Ormuz para “destruir armas capaces de atacar buques comerciales y militares”, de acuerdo con las fuentes citadas por The Washington Post.
Trump mantiene la incógnita
A pesar de los preparativos, la Casa Blanca insiste en que aún no hay una decisión tomada. La portavoz Karoline Leavitt ha subrayado que “es el trabajo del Pentágono hacer preparativos para dar al comandante en jefe el máximo de opciones. Esto no significa que el presidente haya tomado una decisión”. El mismo Donald Trump ha mantenido un discurso cambiante, ya que el 10 de marzo aseguró que “no descarta opciones” en el conflicto, incluido el despliegue de tropas, pero días después afirmaba: “No estoy enviando tropas a ningún sitio. Si lo hiciera, seguramente no os lo diría, pero no estoy enviando”.
En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, defendió hace poco que el conflicto “no será prolongado” y que Estados Unidos puede alcanzar sus objetivos sin necesidad de una intervención terrestre.
Según las fuentes consultadas por el rotativo norteamericano, los planes contemplan operaciones que podrían prolongarse “semanas” o incluso “un par de meses”. Entre los objetivos, además de Kharg, hay instalaciones militares iraníes en la costa que podrían amenazar el tráfico marítimo en una de las rutas petroleras más importantes del mundo.