Nicolás Maduro afronta este lunes la primera vista judicial desde Manhattan, Nueva York, después de que Estados Unidos lo haya "capturado" este fin de semana. Más allá de las implicaciones de esta operación, también existen dudas en torno al juicio a Maduro. Por ejemplo, nos preguntamos a qué cargos se enfrenta, si su detención es legal y quién es el juez, entre otras cuestiones.
La previsión es que este lunes el juez, Alvin K. Hellerstein, le informe de los cargos en su contra y se asegure de que tenga un abogado defensor. Los cargos en cuestión son cuatro: conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para la posesión de los mismos artefactos en apoyo de actividades criminales. Su mujer, Cilia Flores, se enfrenta a cargos vinculados a presuntas operaciones de apoyo logístico y financiero a la misma estructura criminal.
El precedente de Noriega
En cuanto a la legalidad de la detención, lo más probable es que Maduro argumente que tiene inmunidad porque es un jefe de Estado extranjero. Ahora bien, hay que recordar el precedente del expresidente panameño Manuel Noriega, detenido tras la invasión de Estados Unidos en 1989. Noriega también fue acusado de conspirar para introducir drogas en el país y los tribunales estadounidenses le rechazaron el argumento de inmunidad, bajo la premisa de que el gobierno de EE. UU. afirmaba que no era el líder legítimo de Panamá —como es el caso ahora de Maduro—. Es decir, que es difícil que el venezolano pueda triunfar con esta estrategia. Por otro lado, podría argumentar que los delitos han prescrito: la fiscalía ya presentó en 2020 una acusación contra Maduro con los mismos cargos, y el hecho es que este tipo de delitos prescriben después de cinco años. Pero tampoco parece que esta vía pueda prosperar.
Siguiendo con la legalidad o no de la operación de EE. UU., hay que aclarar dos cuestiones —que perfectamente podría esgrimir el venezolano en el proceso contra él—. Por un lado, que una declaración de guerra es competencia del Congreso de Estados Unidos, aunque en esta ocasión no ha sido notificado. Ahora bien, también es cierto que presidentes tanto republicanos como demócratas han justificado acciones militares sin consultar al poder legislativo si estas tenían un alcance limitado y eran de interés nacional —un argumento que pueden usar las autoridades americanas—.
Un juez 'veterano'
Por otro lado, hay que tener en cuenta que el derecho internacional prohíbe el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, a excepción de que haya autorización del Consejo de Seguridad de la ONU o que sea en defensa propia. Según las autoridades de EE.UU., Maduro estaba implicado en delitos relacionados con el terrorismo, las drogas y las armas, motivo suficiente para invadir Venezuela. Pero los expertos coinciden en que ni el tráfico de drogas ni la violencia de las bandas alcanzan el estándar internacional aceptado de un conflicto armado que justificaría una respuesta militar.
Como decíamos, el juez Alvin K. Hellerstein será el encargado del caso. Tiene 92 años y en 2020 ya se le asignó el caso contra Maduro. Entre otras cuestiones, es conocido por haberse mostrado escéptico respecto a los argumentos a menudo empleados por la Administración Trump. Por ejemplo, ya ha rechazado los intentos de deportar a presuntos miembros de bandas venezolanas en virtud de la antigua Ley de enemigos extranjeros —aprobada en 1798, cuando se preveía entrar en guerra con Francia—, argumentando que la ley había sido invocada de manera indebida.