Corea del Sur ha exigido a Ucrania una explicación oficial y una disculpa después de que Kyiv hiciera público el traslado a territorio surcoreano de dos soldados norcoreanos capturados mientras combatían con las fuerzas rusas en la guerra de Ucrania. Seúl asegura que ambas partes habían acordado mantener la operación en secreto por motivos de seguridad, diplomáticos y humanitarios.
La oficina presidencial surcoreana ha acusado a Ucrania de divulgar unilateralmente la información y de negar posteriormente que existiera ningún acuerdo de confidencialidad. El gobierno de Seúl ha advertido, además, que estudiará "medidas adicionales" si es necesario y considera que la controversia ha afectado gravemente la confianza entre los dos países.
La disputa se inició la semana pasada, cuando el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que los dos soldados norcoreanos habían sido trasladados recientemente a Corea del Sur. Los dos hombres habían sido capturados por las fuerzas ucranianas en la región rusa de Kursk en enero de 2025, y son los primeros soldados norcoreanos capturados con vida desde que Pyongyang empezó a enviar tropas para apoyar a Rusia.
¿Por qué son importantes estos dos soldados?
La presencia de militares norcoreanos en el conflicto se ha convertido en uno de los elementos más destacados de la creciente cooperación militar entre Pyongyang y Moscú. Corea del Norte ha apoyado a Rusia en la guerra contra Ucrania, incluido con el envío de soldados al territorio ruso.
Después de su captura, los dos militares habrían expresado su deseo de ir a Corea del Sur. Seúl considera a los ciudadanos norcoreanos como propios según su legislación y, habitualmente, ofrece protección y un proceso de reasentamiento a las personas que abandonan Corea del Norte.
El traslado, sin embargo, se mantuvo en secreto durante meses. Según el gobierno surcoreano, Ucrania había pedido reiteradamente discreción ante la posibilidad de que la información generara críticas internas en Kyiv. Una de las preocupaciones era que la liberación de los soldados pudiera ser interpretada como la renuncia de Ucrania a utilizarlos en un eventual intercambio por prisioneros ucranianos en manos de Rusia.
Seúl acusa a Kyiv de romper la confianza
El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ya había criticado públicamente la revelación y había defendido que mantenerla en secreto era la decisión adecuada por las posibles consecuencias diplomáticas y de seguridad.
Ahora, la oficina presidencial ha reclamado formalmente explicaciones y una disculpa a Ucrania. Según Seúl, el problema no es solo que Zelenski hiciera público el traslado, sino que las autoridades ucranianas negaran posteriormente que existiera un acuerdo de confidencialidad.
La parte ucraniana, por su parte, ha defendido que el presidente simplemente informó de que los dos soldados habían sido entregados a Corea del Sur. La embajada de Ucrania en Seúl no había respondido a la solicitud de comentarios de Reuters.
La controversia llega en un momento en que Corea del Sur intenta impulsar el diálogo con Corea del Norte, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también ha reiterado su disposición a reanudar las conversaciones con Pyongyang. El caso de los dos prisioneros añade, así, una nueva tensión diplomática al complejo entramado de alianzas que rodea la guerra de Ucrania.
