Un robo de más de 6.300 millones de dólares en criptomonedas, un grupo de piratas informáticos presuntamente vinculado a Corea del Norte y una acusación que ha acabado abriendo un nuevo frente de tensión entre Pyongyang y Washington. Lo que empezó como uno de los ciberataques más importantes de la historia del sector financiero digital ha adquirido una dimensión geopolítica después de que el FBI señalara al régimen de Kim Jong-un como responsable de la operación contra Binance, la plataforma de intercambio de criptomonedas más grande del mundo.
El ataque se produjo el 29 de octubre y permitió sustraer aproximadamente 6.360 millones de dólares en activos digitales de carteras de Binance distribuidas en diez redes de criptomonedas. Según la empresa de análisis blockchain TRM Labs, el dinero salió de las carteras en unos veinte minutos. La investigación inicial de Binance apuntaba a un posible ordenador comprometido, pero posteriormente se detectaron otros puntos de entrada. El FBI atribuyó la operación al grupo TraderTraitor, una unidad de piratas informáticos vinculada a Corea del Norte.
Una fuente de financiación bajo las sanciones
La acusación no es nueva. Desde hace años, los Estados Unidos, Corea del Sur y Japón denuncian que Corea del Norte utiliza grupos de piratas informáticos para robar criptomonedas y obtener divisas al margen de las sanciones internacionales. Aislado económicamente y con importantes restricciones comerciales, el régimen habría convertido los ciberataques en una vía para conseguir recursos destinados, según las investigaciones occidentales, a financiar sus programas nucleares y de misiles balísticos.
Las cifras ayudan a entender la dimensión del fenómeno. Según la empresa de análisis Chainalysis, los grupos vinculados a Corea del Norte sustrajeron 1.340 millones de dólares en criptomonedas durante el 2024, repartidos en 47 incidentes. Uno de los precedentes más importantes fue el robo de 1.500 millones de dólares en la plataforma Bybit, en febrero del 2025, también atribuido por Washington a TraderTraitor.
Pyongyang lo niega y apunta contra Trump
La respuesta norcoreana ha llegado de la mano de Kim Yo-jong, hermana del líder Kim Jong-un y una de las figuras más influyentes del régimen. En un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, ha calificado la acusación estadounidense de "absurda" y ha denunciado que Washington atribuye sistemáticamente a Pyongyang los grandes ciberataques internacionales.
Kim también ha cuestionado los intereses de la Administración Trump en la recuperación de los activos robados. La dirigente ha recordado que Estados Unidos creó en 2025 una reserva estratégica de bitcoins con activos confiscados y ha insinuado que Washington podría tener interés en el dinero recuperado. No ha aportado, sin embargo, pruebas que vinculen la Administración estadounidense con el robo.
Mientras tanto, Binance asegura que asumirá las pérdidas de los clientes. La empresa anunció que había reservado más de 6.340 millones de dólares para reponer los activos sustraídos y que, a 31 de octubre, ya había cubierto aproximadamente el 90%. También informó que se habían podido congelar unos 3.000 millones de dólares.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad cada vez más presente en la geopolítica: los conflictos entre estados también se libran a través de las redes digitales. Y, en el caso norcoreano, el ciberespacio se ha convertido en un posible instrumento para esquivar el aislamiento económico y obtener recursos en un sistema financiero internacional del que el país está prácticamente excluido.
