Corea del Norte ha vuelto a reivindicar su programa nuclear después de probar el lanzamiento de un misil desde un destructor naval, un ensayo que el líder del país, Kim Jong-un, presentó como una prueba del progreso “satisfactorio” en el despliegue de armas nucleares en el mar. El test, realizado la semana pasada desde el buque de guerra Choe Hyon —el más grande de la flota norcoreana—, llega en un momento de fuertes tensiones internacionales y mientras la guerra en el Próximo Oriente sacude el equilibrio estratégico global.
La referencia directa de Kim a las armas nucleares no es casual. El líder norcoreano hizo estas declaraciones mientras Estados Unidos e Israel continuaban su ofensiva militar contra Irán, un país que el presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido que podría estar a semanas de obtener un arma nuclear. La escalada bélica en la región ha reabierto el debate internacional sobre el papel de la disuasión nuclear como garantía de supervivencia de los regímenes políticos.
¿Qué es el programa nuclear de Corea del Norte?
Para Corea del Norte, el programa nuclear es precisamente eso: un seguro para el régimen. La dinastía de los Kim gobierna el país desde 1948 y ha convertido el desarrollo de armas nucleares en una pieza central de su estrategia de seguridad. Según varios analistas, el conflicto con Irán puede haber reforzado aún más esta convicción dentro del régimen norcoreano.
“Kim probablemente piensa que Irán ha sido atacado porque no tenía armas nucleares”, explica Song Seong-jong, profesor de la Universidad de Daejeon y exresponsable del Ministerio de Defensa de Corea del Sur. Según este experto, la guerra en Oriente Próximo puede servir como advertencia para otros países que buscan protegerse de presiones externas.
Corea del Norte desarrolla su programa nuclear desde hace décadas a pesar de las sanciones internacionales. El país realizó su primera prueba nuclear en 2006 y la última en 2017. Aunque el régimen no ha vuelto a efectuar pruebas desde entonces, los expertos creen que el desarrollo tecnológico sigue avanzando.
¿De cuáles armas dispone la dinastía Kim?
Un informe publicado en 2025 por el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo estima que Corea del Norte podría disponer de unas cincuenta ojivas nucleares y suficiente material fisible para fabricar hasta cuarenta más. Sin embargo, aún existen dudas sobre su capacidad para miniaturizar estas ojivas e instalarlas en misiles intercontinentales capaces de llegar al territorio continental de los Estados Unidos.
En paralelo al desarrollo militar, Pyongyang también ha reforzado sus relaciones con potencias como Rusia y China, una aproximación que le permite ganar margen ante la presión internacional. Este equilibrio diplomático y militar, según los analistas, ayuda al régimen a evitar el destino de otros gobiernos que perdieron el poder después de enfrentarse a Occidente.
A pesar de su postura firme, Corea del Norte no ha cerrado completamente la puerta al diálogo con Washington. El ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano condenó recientemente los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que calificó de “acto ilegal de agresión”, pero evitó criticar directamente a Trump.
Este gesto ha sido interpretado por algunos expertos como un intento de mantener abierta la posibilidad de reanudar conversaciones sobre el programa nuclear. Pyongyang ha dejado claro, sin embargo, que solo negociaría si Washington acepta el país como un estado con armas nucleares y abandona las demandas de desnuclearización total.
¿Puerta abierta al diálogo?
Varios analistas creen que la guerra con Irán puede complicar este escenario. Según Sydney Seiler, asesor del Center for Strategic and International Studies, la disposición de Trump a utilizar la fuerza militar como instrumento de presión puede hacer que Kim sea más cauteloso a la hora de sentarse a negociar.
Otros expertos, en cambio, consideran que los intereses de supervivencia del régimen podrían llevar a Kim a volver a la mesa de negociación, especialmente si esto le permite obtener concesiones diplomáticas o garantías de seguridad.
Trump ha afirmado en varias ocasiones que estaría dispuesto a reunirse de nuevo con el líder norcoreano, hecho que ha alimentado las especulaciones sobre un posible encuentro cuando el presidente estadounidense viaje a China a finales de mes.
Si este escenario se materializa, Kim podría llegar a las negociaciones desde una posición de fuerza. Para muchos observadores, la guerra en Irán refuerza una idea que el régimen norcoreano defiende desde hace años: en un mundo cada vez más inestable, poseer armas nucleares puede ser la mejor garantía de seguridad.
