Nueva Delhi se prepara para acoger este fin de semana una nueva cumbre de los BRICS, el grupo de potencias emergentes que aspira a ganar peso en un orden mundial cada vez más alejado de la hegemonía occidental. Los presidentes de China, Xi Jinping; Rusia, Vladímir Putin, e Irán, Masud Pezeshkian, serán algunos de los principales líderes que se encontrarán en la capital india, en una reunión marcada también por las tensiones geopolíticas y los equilibrios entre los miembros del bloque.
¿Una reunión entre Putin y Modi?
Los BRICS nacieron en 2009 con cuatro economías emergentes —Brasil, Rusia, India y China— y posteriormente se incorporó Sudáfrica. El grupo se ha ampliado en los últimos años con nuevos miembros como Irán, Egipto, Indonesia y los Emiratos Árabes Unidos, entre otros. Su objetivo es reforzar la cooperación entre países del Sur Global y reclamar más influencia en instituciones creadas bajo un orden internacional dominado tradicionalmente por las potencias occidentales.
El encuentro será la decimoctava cumbre de los BRICS y estará encabezada por el primer ministro indio, Narendra Modi. Durante tres días, los dirigentes participarán en sesiones plenarias, foros empresariales y reuniones bilaterales al margen de la cumbre oficial.
Uno de los encuentros que despierta más expectación es el que Modi mantendrá con Putin este viernes. Según el Kremlin, los dos dirigentes se reunirán a puerta cerrada y podrían abordar cuestiones de cooperación militar, entre ellas una posible venta a la India de los cazas rusos Sukhoi Su-57, así como nuevos proyectos nucleares.
Modi también tiene prevista una reunión con Pezeshkian, en lo que sería el segundo contacto entre los dos dirigentes desde la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
Cumbre Xi-Modi
Pero una de las imágenes más significativas de la cumbre podría llegar de la mano de Xi Jinping. El presidente chino ha confirmado su viaje a la India, donde no había estado desde hace siete años. La visita simboliza la voluntad de Nueva Delhi y Pekín de recomponer unas relaciones deterioradas por las tensiones fronterizas en el Himalaya. Un eventual encuentro entre Xi y Modi, aún pendiente de confirmación oficial, sería uno de los momentos políticos más relevantes de la cumbre.
En la reunión también participarán el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa; el egipcio, Abdel Fattah al-Sisi; el indonesio, Prabowo Subianto, y el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohammed bin Zayed Al Nahyan. Bielorrusia, con Aleksandr Lukashenko, estará representada como país socio.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, participará igualmente en las sesiones plenarias. Su intervención estará centrada en la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU y las instituciones financieras internacionales, una reivindicación compartida por buena parte del bloque.
Lula, el gran ausente
Brasil será, en cambio, la ausencia más destacada. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva no viajará a Nueva Delhi por compromisos de agenda interna antes de las elecciones presidenciales. El ministro de Exteriores, Mauro Vieira, encabezará la delegación brasileña.
La cumbre llega así en un momento en que los BRICS intentan convertir su creciente peso económico y demográfico en una capacidad más elevada de influencia política. Más que una alianza formal, el grupo es una plataforma de cooperación entre países con intereses a menudo divergentes, pero unidos por la voluntad de tener más voz en las decisiones globales.