Una embarcación iraní controlada a distancia y cargada de explosivos ha sido lanzada este jueves contra el petrolero Sonangol Namibe, con bandera de las Bahamas, que se encontraba anclado en aguas iraquíes, según han informado a Reuters dos fuentes de seguridad portuaria de Irak. Se trata del primer episodio en zonas económicas exclusivas de Irak desde el inicio de los bombardeos liderados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. 

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La pequeña embarcación-bomba ha explotado al impactar contra el barco, provocando daños materiales y un susto para la tripulación, aunque no se han reportado víctimas mortales hasta el momento. Según las fuentes consultadas, este es el primer ataque de este tipo en la zona económica exclusiva de Irak, hecho que marca una escalada de las amenazas a la navegación comercial en el golfo Pérsico.

La explosión ha afectado probablemente al casco del Sonangol Namibe, con la entrada de agua en uno de los tanques de estabilidad, aunque el petrolero continúa estable y a flote. En el momento del ataque, transportaba unas 80.000 toneladas de combustible iraquí, según información de la compañía operadora. La explosión se produjo alrededor de la 01:20 horas locales, cuando la pequeña embarcación se acercó al costado del buque. Hasta ahora no se han detectado fugas de petróleo ni contaminación ambiental, según las autoridades portuarias.

El incidente evidencia la creciente complejidad de la seguridad marítima en la región, donde los barcos comerciales han sido el objetivo de diferentes tipos de ataques en los últimos años. Especialmente, desde que hace seis días comenzó una guerra contra Irán. El uso de embarcaciones controladas a distancia con cargas explosivas representa un riesgo especial, ya que permite a los actores estatales o grupos aliados actuar a distancia sin exponer personal directamente.

Investigación en marcha

Las autoridades portuarias iraquíes han iniciado una investigación sobre el ataque, mientras que las compañías de seguros y los operadores comerciales en la zona analizan el impacto potencial sobre el tráfico marítimo y los protocolos de seguridad. Este tipo de incidentes puede afectar los flujos de petróleo y productos derivados que atraviesan la región, especialmente en un contexto internacional ya marcado por tensiones entre Irán, Estados Unidos y sus aliados.

Expertos en seguridad marítima alertan que si este tipo de ataques se consolidan, podrían obligar a los buques comerciales a reforzar las medidas defensivas o a cambiar rutas, con un coste económico y logístico significativo para el comercio internacional. El ataque contra el Sonangol Namibe es un recordatorio claro de la vulnerabilidad de las rutas marítimas estratégicas en el Golfo Pérsico y de la escalada de las tensiones regionales.