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La Costa Brava es una de las joyas naturales de Catalunya. Sus aguas cristalinas, los acantilados, los pequeños pueblos marineros y las calas escondidas la convierten en un destino imprescindible. Si buscas excursiones sencillas, aptas para casi todo el mundo y con paisajes de postal, estos tres tramos son una apuesta segura.

Decenas de kilómetros de playas, calas y miradores

Y hay una manera privilegiada de descubrirla: caminando por el Camí de Ronda. Este sendero, utilizado antiguamente por los carabineros y la Guardia Civil para vigilar la costa y combatir el contrabando, se ha convertido en una de las rutas de senderismo más espectaculares del país. A lo largo de decenas de kilómetros conecta playas, calas y miradores con vistas impresionantes sobre el Mediterráneo.

De Calella de Palafrugell a Llafranc

Este es probablemente uno de los recorridos más conocidos de la Costa Brava. Con una distancia inferior a los dos kilómetros, une dos de los pueblos más emblemáticos del litoral gerundense en un paseo agradable que se puede completar en menos de una hora.

Imagen de un tramo del Camí de Ronda

El camino transcurre muy cerca del mar, entre pinos mediterráneos, pequeñas calas y miradores desde donde observar las aguas de color turquesa. Es una ruta ideal para hacer en familia, ya que presenta muy poco desnivel y está perfectamente acondicionada. Una vez en Llafranc, es casi obligatorio detenerse en el paseo marítimo o aprovechar para bañarse en la playa durante los meses de verano.

De s'Agaró a la playa de Sa Conca

El Camí de Ronda de s'Agaró es uno de los más elegantes y accesibles de toda la Costa Brava. El recorrido bordea el mar entre jardines, rocas y pequeñas calas hasta llegar a la playa de Sa Conca. La ruta es corta, fácil y muy bien señalizada, lo que la convierte en una opción perfecta para familias con niños o personas que buscan una caminata tranquila. Durante el trayecto, las vistas sobre el litoral son espectaculares y permiten descubrir una de las zonas más exclusivas de la Costa Brava desde una perspectiva privilegiada.

Camí a s'Agaró / Foto: Wikiloc

De Tamariu hasta el faro de Sant Sebastià

Este tramo es un poco más exigente que los anteriores, pero sigue siendo asequible para cualquier persona acostumbrada a caminar. El premio es llegar al conjunto monumental de Sant Sebastià de la Guarda, uno de los mejores miradores de toda la Costa Brava. A lo largo del recorrido se combinan bosques de pinos, acantilados y calas escondidas que ofrecen panorámicas espectaculares del Mediterráneo. El faro, situado a más de 160 metros sobre el nivel del mar, es uno de los puntos más fotografiados del litoral catalán. Esta excursión permite disfrutar del paisaje, descubrir el patrimonio histórico de la zona y ver una de las puestas de sol más bonitas de la costa catalana.

Imagen del faro de Sant Sebastià

Una manera de conocer la Costa Brava con calma

El Camí de Ronda es mucho más que un sendero. Es una manera de conocer la Costa Brava con calma, dejando atrás las aglomeraciones y descubriendo rincones que solo se pueden apreciar caminando. Tanto si buscas una escapada de fin de semana como una excursión de verano, estos tres recorridos ofrecen una combinación perfecta. Y es que unen naturaleza, mar y patrimonio que difícilmente deja indiferente.